Rellenos, COT y zona inundable: la UCR presentó dos proyectos en el Concejo y pidió informes al Ejecutivo

El debate por los movimientos de suelo en el predio del ex Sembrador quedó instalado en el Concejo Deliberante, donde el bloque de la UCR presentó un pedido de informes y un proyecto de ordenanza vinculados al cumplimiento del Código de Ordenamiento Territorial (COT) y a la normativa ambiental vigente.

El presidente del bloque radical, Marcelo Pereyra, confirmó que se trata de dos iniciativas distintas pero relacionadas, surgidas en medio de la preocupación de vecinos por los rellenos realizados en un sector que históricamente registró anegamientos.

“Presentamos dos cosas. Por un lado un pedido de informes, que terminó saliendo por unanimidad, con algunas modificaciones de los otros bloques, y que tiene que ver con articular lo que dice el COT con la ley ambiental de la provincia”, explicó.

Según indicó, el planteo apunta a que las respuestas sobre el tema sean técnicas y no basadas únicamente en opiniones.

“Atento a la sensibilidad del tema, no podemos opinar por afuera de lo técnico. Las respuestas tienen que ser concretas y sustentadas en estudios”. 

Un proyecto para que las obras tengan información pública obligatoria

Además del pedido de informes, el bloque radical presentó un proyecto de ordenanza que busca modificar la normativa vigente para que toda obra autorizada en el distrito tenga información accesible para los vecinos.

La propuesta establece que los carteles de obra incluyan un código QR con la documentación correspondiente.

“La idea es que cualquier vecino pueda escanear y ver qué está autorizado, qué se aprobó y bajo qué normativa. Si el relleno está permitido, tiene que estar explícitamente autorizado con los actos administrativos correspondientes”.

Pereyra explicó que el proyecto no apunta a un caso puntual, sino a establecer un procedimiento permanente que permita mayor control social, especialmente en zonas sensibles.

“El otro proyecto es más estructural, porque tiene que generar un procedimiento complementario al COT para que haya tranquilidad y se pueda monitorear”. 

La diferencia entre polígono de restricción y área inundable

Uno de los puntos centrales del debate tiene que ver con la interpretación del Código de Ordenamiento Territorial y la ubicación del predio donde se realizan los trabajos.

Pereyra sostuvo que, al revisar el mapa oficial del COT, aparecen dos categorías distintas que no siempre se explican con claridad.

“El polígono de restricción es el que está pegado al río y está marcado en celeste. Pero el área inundable es otra, está señalada con líneas rosas, y ahí sí esta obra está dentro del área inundable. Son dos cosas diferentes”. 

Según explicó, el COT establece un marco general, pero la aplicación concreta depende de estudios técnicos que deben justificar cada intervención.

“El COT te da el marco, pero después hay que analizar cada caso con estudios. No alcanza con decir si está permitido o no, hay que objetivarlo”. 

Un debate que se reactivó con los rellenos

La discusión se produce en un contexto donde el Código de Ordenamiento Territorial vuelve a estar bajo análisis, especialmente después de que se recordara la extensión que tuvo la inundación de 2009.

Aquel episodio llevó a aprobar nuevas normas urbanísticas y restricciones hidráulicas, entre ellas la Ordenanza 3589/2010 y posteriormente el COT sancionado en 2011, que definió el mapa de zonificación del distrito.

Ese mapa establece zonas con distintos niveles de restricción, pero la experiencia de la inundación mostró que el agua alcanzó sectores más amplios que los previstos en los planos oficiales.

En ese contexto, los movimientos de suelo en áreas cercanas a sectores que se inundaron generan preocupación, tanto en vecinos como en concejales.

Sensibilidad social y necesidad de información clara

Pereyra reconoció que el tema genera tensión en la comunidad, especialmente entre quienes viven en zonas que se han inundado en el pasado. Por ese motivo, insistió en que el camino debe ser el de la información técnica y pública.

“Lo que hay que hacer es publicar los estudios, darle entidad a la información para que todo el mundo esté tranquilo. La inundación existe, los vecinos lo saben, lo que no quieren es que haya un impacto mayor”. 

Un pedido para que el Ejecutivo responda

El pedido de informes aprobado por unanimidad solicita que el Ejecutivo municipal remita la documentación técnica correspondiente al caso, con el objetivo de que el Concejo pueda analizar si los trabajos se ajustan a la normativa vigente.

Según explicó el concejal, la intención es que la información sea presentada en el corto plazo para evitar que el tema siga generando incertidumbre.

“Se pidió que tenga un plazo y que la información se presente en la próxima sesión. Lo importante es que se cumpla el proceso y que se pueda controlar”. 

Mientras tanto, el debate vuelve a poner en primer plano una discusión que atraviesa desde hace años la planificación urbana local: cómo aplicar el Código de Ordenamiento Territorial en una ciudad que todavía convive con el recuerdo de la mayor inundación de su historia reciente.

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