Una fiscal impositiva sin debate: aumentos, aranceles y un Concejo que no responde

        En pocas líneas esto fue lo que sucedió en el Concejo Deliberante al aprobarse la Fiscal Impositiva con            los siguientes puntos principales:

  • Aumento del 10% en la Tasa de Servicios Urbanos.
  • Aumento del 27% en Seguridad e Higiene, aplicado especialmente a monotributistas y pequeños contribuyentes, con exenciones para bancos, cerealeras y grandes empresas.
  • Aumento del 35% en la Tasa de Salud, igualando urbano y rural.
  • Arancelamiento de los maternales municipales: se fijó un monto de $50.000 por familia para ingresar.
  • Eliminación de la Tasa de Bomberos Voluntarios, lo que reduce la recaudación del cuerpo.
  • Se mantiene el cobro de $2.300 por partida por el “traslado de residuos sólidos urbanos”, a pesar de que el servicio no se presta.
  • El oficialismo no respondió preguntas ni pedidos de informes durante el tratamiento y la ordenanza fue aprobada solo con sus votos.
  • La alianza entre el radicalismo y el bloque libertario que responde al intendente Francisco Ratto— avanzó con la aprobación de la nueva Fiscal e Impositiva 2025 sin responder una sola pregunta.

La concejal Florencia Mendizábal ofreció declaraciones a esta productora respecto de la aprobacion dela Ordenanza Fiscal Impositiva diciendo  que el proyecto significaba un retroceso: “Es un proyecto que no se condice con la realidad. Está muy alejado de lo que San Antonio de Areco necesita.” El bloque opositor venía insistiendo en que, más allá de los porcentajes, la discusión debía darse sobre el impacto real de las medidas.

Lo cierto es que los aumentos aprobados modifican de forma sensible la vida económica cotidiana. La tasa de Servicios Urbanos se incrementa un 10%, mientras que Seguridad e Higiene sube un 27%, aunque no para todos: la carga cae sobre monotributistas y pequeños contribuyentes, mientras que se exime a las cerealeras, a los bancos y a los grandes contribuyentes”, como señaló Mendizábal. Esta lógica revierte años de criterios tributarios progresivos: Se vuelve a una matriz donde pagan los que menos tienen.”

Uno de los momentos más incómodos se dio cuando la oposición preguntó por qué el aumento se concentraba en los pequeños y no en las empresas de mayor escala. La respuesta -relató la concejal- fue la “famosa teoría del derrame. Nos dijeron que como Areco necesita trabajo, esas empresas van a volcar muchísimos puestos de trabajo. Pero la verdad es que no viene pasando y no está funcionando”. 

La sesión avanzó sin que el oficialismo respondiera cuestionamientos sobre otro punto clave: la Tasa de Salud, que subirá un 35% tanto en la zona urbana como rural, desmontando la diferenciación que existía entre contribuyentes con realidades económicas muy distintas.

Otra de las decisiones que preocupa -y mucho-  es el anuncio del arancelamiento de los maternales. A partir de este año, las familias deberán pagar $50.000 para acceder a un cupo. Mendizábal puso el número en perspectiva: Un sueldo categoría 6 del municipio ronda los 276 mil pesos. Cincuenta mil pesos es el 20% de ese salario”.  La explicación oficial fue que se ofrecerán becas, pero desde la oposición lo rechazan por el enfoque: “No coincidimos en que la persona tenga que ir con un carné de pobreza a pedir una beca”.

Si los viera Tito Domínguez… 

En este contexto, resuena con fuerza lo que señaló días atrás el concejal Marinkovic en otro medio:  El impulsor más grande que tuvo la educación municipal en Areco, un radical con una visión profundamente progresista que defendió la educación pública y gratuita como un derecho, no como un servicio arancelable. Pensarlo hoy, cuando la UCR levanta la mano para cobrar un maternal, expone una contradicción que atraviesa no solo a un partido, sino a una época. Una UCR que dice diferenciarse de Ratto pero que, al momento de votar, actúa exactamente igual.

Otro punto que quedó sin debate fue la eliminación de la tasa destinada a Bomberos Voluntarios, una decisión que implica una reducción directa en la recaudación del cuerpo, justo después de un año en el que trabajaron intensamente durante las inundaciones. El oficialismo aprobó el cambio sin argumentación.

A eso se suma la continuidad del cobro de $2.300 por partida por el supuesto “traslado de residuos sólidos urbanos”, un servicio que  no se está prestando. “Pagamos por un traslado que no existe. No se traslada ni un camión”, afirmó Mendizábal, acompañando su advertencia con imágenes del basural que, según indicó, creció exponencialmente en los últimos años.

La sesión terminó como empezó: sin debate y con una mayoría automática (LLA+UCR ambos responden a Ratto)  que acompañó la ordenanza en silencio. No hubo respuestas a los pedidos de informes, a las observaciones técnicas ni a las objeciones políticas. La oposición se retiró con el mismo interrogante con el que llegó. 

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