Una buena noticia para Areco: avances concretos en la Ruta 8 y en la gestión hidráulica
El intendente Francisco Ratto informó dos novedades importantes tras el llamado de Marcelo Campoy, administrador general de Vialidad Nacional. Ambas habilitan procesos que estaban frenados desde hacía años y que son clave para las obras viales e hídricas del distrito.
El aliviador de la Ruta 8 recibe la autorización que faltaba
El encuentro dejó un dato central: la llegada de la “no objeción para el aliviador de la Ruta 8”, una definición administrativa imprescindible para avanzar.
Hasta ahora, solo se contaba con la aprobación del desvío que está ejecutando la empresa Terza, pero no del proyecto completo.
Ratto explicó que se trata de una obra de gran envergadura que aún requiere etapas previas: intervenir en el puente nuevo de la Ruta 41, resolver el traslado del caño de gas y coordinar con la Autoridad del Agua. El intendente evita dar fechas, pero sostiene que el permiso “hacía un par de años que no aparecía y ahora apareció por suerte”.
Vialidad transferirá el tramo viejo de la Ruta 8 al municipio
La segunda noticia también es de peso: Vialidad Nacional transferirá al municipio el tramo de la Ruta 8 vieja, desde el límite con San Andrés de Giles hasta la vieja caminera.
Según el propio intendente, significa que “a partir de ahora todas las habilitaciones que necesite Hidráulica de la provincia para hacer las obras del río las va a hablar con nosotros”.
Esto permitirá reducir tiempos administrativos, evitar demoras y agilizar intervenciones que dependen del trabajo coordinado entre los organismos provinciales y el Ejecutivo local.
Ratto ya comunicó la novedad a Néstor Álvarez, titular de la Autoridad del Agua quien, según el intendente, celebró la novedad por la posibilidad de trabajar sin burocracia añadida y con una vía directa de resolución.
Un avance que ordena procesos históricos
Con estas dos novedades, Areco: obtiene la autorización clave para una obra hidráulica y vial que llevaba años detenida, pasa a administrar un tramo estratégico de la Ruta 8 y agiliza la gestión de permisos para intervenciones sobre el río.
Se trata, esta vez, de una noticia positiva: un paso adelante en obras estructurales que durante mucho tiempo estuvieron en pausa.



