Por conflicto con los despidos, no hubo atención al público en ANSES
Persianas cerradas por primera vez en muchos años para la oficina de ANSES local este lunes, espejo de un presente que se refleja en otros episodios en el nivel nacional. “La situación de hoy es compleja, siguen las denuncias, los despidos indiscriminados y masivos dentro del organismo” contó a FmSol esta mañana el delegado del sindicato SECASFPI, Oscar Ojeda. “Se ha tomado una decisión a nivel gremial de no atender al público. Los compañeros no están atendiendo, fue una decisión gremial para que esto se pare de una vez por todas, que tomen conciencia que están despidiendo indiscriminadamente a compañeros. Nos toca vivir una situación incómoda para nosotros, como empleados, para la gente, por las incomodidades de venir hasta acá, hasta la oficina cercana, si se encuentra en la oficina cerrada, pero es una decisión gremial”.
–¿Sigue la misma situación en la zona, también con despidos?
Oscar Ojeda: –Sí, desgraciadamente, siguen llegando telegramas despidiendo compañeros. Hoy la decisión en lo que es la parte de la segunda, dentro del gremio de esta regional, a la cual pertenezco, que está en San Nicolás, ya hay siete oficinas cerradas, entre ellas Giles, Areco, La Emilia, Baradero, San Pedro, y después Colón. Y a nivel nacional, no tengo la información concreta, pero sé que el Gran Buenos Aires, el AMBA, ya van cuarenta oficinas cerradas.
-¿Cuál es la decisión que toma el sindicato? ¿Cómo siguen los próximos días?
-Ojalá que este sea el único día que tengamos que tomar esta decisión de bajar la persiana, que nunca se hizo, nunca. Desde que tengo uso de razón, desde que esta oficina está abierta, jamás se privó a la gente de venir a hacer un trámite, hacer una consulta, de generar su duda. Desgraciadamente hoy te puedo decir sí. Mañana ojalá, que esto permanezca abierto, que tomen conciencia la parte directiva del organismo, y que suspendan todos los telegramas que están en la calle, o que no sigan largando telegramas, y que tomen conciencia de que hay muchas familias atrás que son dependientes de esta situación laboral.
-¿Pensás que puede ser un tema político partidario esto, cuando se echa a ciertos empleados?
–No creo. La parte de persecución política es totalmente difícil de probar, aunque se palpa en el aire. La compañera que nos tocó despedir no está políticamente comprometida, trabaja a nivel del organismo, y es una profesional de lo social, así que tenía acá todas las herramientas y la formación como para atender a la gente, y así lo hizo durante los años que estuvo acá.

