Un clásico solidario que volvió a reunir a Areco: Rotary vendió cientos de porciones de su tradicional guiso
Desde muy temprano, entre ollas gigantes, verduras cortadas a mano y el movimiento constante de quienes colaboran cada año, Rotary San Antonio de Areco volvió a poner en marcha una de sus actividades solidarias más tradicionales: el guiso comunitario que, una vez más, tuvo una enorme respuesta de los vecinos.
La jornada volvió a confirmar algo que ya parece repetirse edición tras edición: las porciones prácticamente se agotaron. Según contaron desde la institución, se prepararon alrededor de 400 porciones -incluso algunas más sobre el final- en una intensa jornada de trabajo que comenzó el día anterior con toda la preparación de ingredientes y continuó desde las 6.30 de la mañana con la cocción en seis grandes ollas.
Detrás del aroma del guiso y de los contenedores térmicos listos para retirar, hubo mucho más que una venta solidaria. Lo recaudado será destinado a distintos proyectos que Rotary sostiene durante todo el año en la comunidad arequera.
Entre ellos aparecen becas educativas —incluyendo una colaboración mensual junto a la UNSAdA—, ayudas al Hospital Zerboni, acompañamiento a salitas y comedores, asistencia al Hogar de Vagues y el conocido banco de anteojos, mediante el cual se entregan lentes a chicos que los necesitan a través de campañas oftalmológicas.
Desde la institución destacaron además que constantemente van surgiendo nuevas necesidades y que el objetivo es poder acompañar, dentro de las posibilidades del Rotary, a distintos sectores de la comunidad.
Más allá del guiso, la actividad volvió a mostrar algo que Rotary suele repetir en cada campaña: una red de trabajo silenciosa, sostenida por voluntarios y vecinos que colaboran sabiendo que cada aporte termina transformándose en ayuda concreta para distintas instituciones y familias de Areco.


