Polémica por rellenos, tierras fiscales y falta de controles en el centro del conflicto
La polémica por los movimientos de suelo en Areco sumó un nuevo interrogante en las últimas horas. Luego de que vecinos autoconvocados del barrio Don Pancho enviaran una carta a los medios manifestando su preocupación por trabajos de relleno en una zona altamente inundable y exigiendo explicaciones al municipio, el ingeniero Hugo Gitrón, responsable de la obra que lleva adelante la empresa Ecodyma, aclaró qué fue lo que ocurrió en el predio en cuestión.
Un nuevo foco de conflicto se abrió en torno a estos movimientos de suelo, que ahora exponen posibles fallas en el control y la gestión de tierras por parte del gobierno municipal.
Hugo Gitrón, ingeniero a cargo de la obra bajo explicó que actualmente no se están realizando rellenos, sino retirando material que había sido depositado previamente.
El responsable de la obra explicó que al inicio de la obra se instaló un obrador en el lugar tras un acuerdo con una persona que ocupaba el terreno. Meses después, señalaron, se presentó un supuesto propietario con documentación respaldatoria, lo que derivó en un acuerdo entre privados para el uso del espacio.
Sin embargo, tras consultar con el intendente Francisco Ratto, la empresa fue informada de que esas tierras serían de carácter fiscal. A partir de ello, indicaron que comenzaron a retirar el material depositado.
“Estamos sacando esa tierra, no es mucha y en estos días quedaría todo terminado”, subrayó Gitrón.
Uno de los vecinos afectados por inundaciones, Fabián Calabrono, planteó interrogantes sobre la situación y marcó posibles inconsistencias.
“Lo que me llama la atención es que, según el intendente, es un terreno privado. Pero la tierra la está sacando la empresa que trabaja en el río, con máquinas y camiones de una obra pública. Es muy raro, muy extraño”, señaló.
El eje del conflicto: el rol del Estado
El foco del conflicto se desplaza hacia el accionar del Estado local.
El caso deja al descubierto una serie de interrogantes que apuntan directamente a la gestión municipal:
- ¿Cuál es la situación dominial real del terreno: privado o fiscal?
- ¿Por qué no hubo una verificación previa clara sobre la titularidad?
- ¿Quién autorizó los movimientos de suelo en una zona reconocida como inundable?
- ¿Qué controles se ejercen sobre este tipo de intervenciones?
La aparición de un supuesto propietario con documentación, seguida por la intervención del municipio señalando que se trataría de tierras fiscales, evidencia una falta de claridad que genera preocupación.
Una obra clave y un riesgo latente
La situación resulta especialmente sensible porque involucra indirectamente a la obra de ensanchamiento del río Areco, una intervención central para reducir el impacto de futuras inundaciones.
En ese contexto, cualquier acción que pueda interferir con el escurrimiento natural del agua -como rellenos en zonas bajas- despierta alarma en la comunidad.
Crece la tensión y el reclamo
Con versiones cruzadas y sin una explicación oficial integral, la situación deja al descubierto un serio desorden en la gestión del gobierno local: falta de control sobre tierras fiscales, ausencia de información clara y decisiones que parecen tomarse sin verificar cuestiones básicas como la titularidad de los terrenos.
El caso abre interrogantes aún más profundos: ¿cómo es posible que una persona se haya presentado con una abogada y documentación que acreditaría la propiedad de un predio que luego el propio intendente señala como fiscal? ¿Qué controles fallaron? ¿Quién es responsable?
Lejos de ser un hecho aislado, lo ocurrido expone un problema estructural que pone en duda la capacidad del municipio para administrar, controlar y resguardar el uso de tierras en zonas críticas para la comunidad.





