Guillermina Tiramonti: “Tenemos que transformar la educación con instituciones enfocadas en el aprendizaje de los chicos”
Con un público integrado por autoridades locales, docentes y vecinos interesados, Guillermina Tiramonti presentó su libro “El gran simulacro. El naufragio de la educación argentina“. Invitada por el Concejo Deliberante en el marco de los cuarenta años de democracia y en el rectorado de la UNSAdA, dialogó por unos minutos con este medio antes de la conferencia y opinó sobre la actualidad de los docentes, el aprendizaje de los chicos y el valor de la educación superior.
Licenciada en Ciencia Política, Magister e investigadora en educación, Tiramonti es una voz reconocida en su ámbito y además, arequera. “Soy de Areco, a pesar de que sacaba la cuenta de cuántos años hace que no vivo acá, pero de cualquier manera me siento así” contó a Noticias, acompañada por el intendente Ratto durante la entrevista. “Soy y estaré para Areco para todo lo que me pida” agregó, muy agradecida por la invitación para hablar de un libro con un título contundente, que no contentó a muchos. “Muestra una realidad que no es la que más nos gusta, pero siempre estamos en la posibilidad de mejorar lo que tenemos, de transformar el sistema educativo que tenemos. Participamos de la convicción que allí está la posibilidad para el futuro“.
En ese sentido, “hay que repensar la educación en el contexto del siglo XXI, por un lado, porque no podemos mejorar la educación pensando en la primera mitad del siglo XX, sino pensando en lo que está aconteciendo. Y por otro lado, tenemos que transformar la educación. Por supuesto los “cómos” son complejos, pero transformar la educación en eso, en instituciones centradas, enfocadas en el aprendizaje de los chicos. Porque, en parte, eso se ha perdido, la preocupación por qué aprende el alumno. Por eso estamos teniendo los resultados que tenemos”.
Y además, el rol de los que enseñan, porque – destacó – “la profesión docente, en cualquiera de los niveles, necesita no solamente profesionalidad, porque hay que saber cómo se enseña, sino también un poco de generosidad, de pasión por lo que hacés, amar lo que hacés. No creo que se haya acabado, pero lo que pasa es que, por un lado, hay una demanda, un discurso que saca a los docentes de la enseñanza y la pone más en la asistencia. Y por otro lado, hay condiciones de trabajo que no ayudan. Si tenés, dos grupos de niños, uno a la mañana y uno a la tarde, y eso te pasa todos los días; o sos un docente de secundario que da diez horas de clase por día… Te aseguro que llega un momento en que el amor se te acorta. Hay que generar también otras condiciones de trabajo“.
A pocos minutos de su conferencia, Tiramonti elogió el rectorado de la UNSAdA y opinó también sobre las nuevas universidades, que acercan la educación superior a quienes antes no tenían oportunidades, pero aclaró que eso “es muy bueno siempre que la institución esté orientada a eso, a dar un servicio educativo, mientras no esté al servicio de otra cosa“.
¿En qué sentido? “Es vox populi. Sabemos que hay universidades que están hechas pensando en la posibilidad de sostener a militantes, por ejemplo. Que el Estado sostenga a los militantes” esto es, que “no se cumple con la función de democratizar el ingreso a las universidades“.
Mientras se escuchaba la voz del acompañante intendente Ratto y la frase “¡Qué suerte que lo dice Guillermina!”, la educadora agregó: ” Las universidades pueden ser un foco cultural muy importante” en localidades chicas o alejadas, ” se hace una comunidad que necesita focos culturales que enriquezcan la cultura del pueblo. Eso puede ser buenísimo. Ahora, si lo utilizas para otra cosa, no sirve. Simplemente se gasta plata en algo que no sirve“.

