“Esto es una boca de lobo, es cambiar unos simples focos”: el hartazgo del propietario del carrito gastronómico tras otro robo
Un nuevo hecho de inseguridad se registró en uno de los carritos gastronómicos ubicados en la costanera, donde delincuentes ingresaron nuevamente y causaron importantes daños materiales, además de llevarse mercadería y dinero.
El damnificado, Pablo Leguizamón, relató cómo se encontró con la situación al comenzar la jornada.

“Nos desayunamos con esta noticia, me avisó el panadero. Estaba la puerta abierta, había cosas tiradas. Se llevaron carne, bebidas, me rompieron muchas cosas. Había 20 mil pesos en la caja registradora que uno deja de cambio”, contó.
Según explicó, no es la primera vez que sufre un robo en el lugar. En una oportunidad anterior, los delincuentes se llevaron prácticamente todo el equipamiento del carrito.
“Ya me robaron toda una vez. Hasta los envases de las garrafas, cuatro envases, la panchera, la tostadora, me llevaron todo”, recordó.
La inseguridad también afecta a su familia, ya que su padre fue víctima de robos en reiteradas ocasiones.
“A mi viejo también le robaron cuatro veces”, señaló.
Leguizamón realizó la denuncia correspondiente en la comisaría local, aunque manifestó su bronca y cansancio ante la reiteración de estos hechos.
“Se pueda hacer algo más, porque si no queda en la nada. Esto es el sacrificio de uno, de mi señora, de mi familia. Estamos hasta las dos de la mañana trabajando y cuando uno empieza a enderezarse un poco viene alguien y te arruina todo”, expresó.
Además del robo, el trabajador apuntó a la falta de iluminación en la zona como un factor que agrava la inseguridad.
“Vos venís a la noche y esto es una boca de lobo, no se ve nada. Yo creo que es cambiar un par de focos nada más. Con eso ya sería todo distinto”, sostuvo.
Pablo aclaró que su reclamo no es solo por lo ocurrido en su carrito, sino por todos los trabajadores de la costanera que a diario se esfuerzan por llevar adelante sus emprendimientos.
