Tras la reunión con Bomberos, una vecina inundada planteó qué falta para estar preparados ante una nueva emergencia

La reunión con Bomberos Voluntarios dejó información, recomendaciones y también nuevas preguntas entre quienes ya atravesaron una inundación. Ernestina Peralta, vecina inundada, hizo un balance del encuentro y puso el foco en una preocupación concreta: mientras se avanza en la elaboración del nuevo plan de riesgo, considera necesario comenzar desde ahora a preparar y organizar a la comunidad.

Peralta evaluó positivamente la reunión, pese a que la concurrencia no fue la esperada. Explicó que las condiciones climáticas de la jornada, el frío, el barro y las dificultades para movilizarse pudieron haber influido en la participación. Aun así, decidieron mantener el encuentro porque entendieron que era importante recuperar información que Bomberos ya les había brindado anteriormente y conocer cómo se prepara la institución ante posibles emergencias.

Uno de los puntos que destacó fue precisamente comprender los límites que existen cuando se produce un evento de grandes dimensiones.

Según relató Peralta, Bomberos explicó que tanto la institución como el Municipio tienen una capacidad determinada de respuesta y que, frente a una situación masiva como la vivida en 2025, resulta muy difícil asistir simultáneamente a una gran cantidad de personas si previamente no existe una organización clara.

Una herramienta tecnológica que ya utiliza Bomberos

Entre los datos que surgieron durante la reunión, Peralta destacó una plataforma tecnológica que Bomberos utiliza internamente para organizar sus intervenciones.

Según explicó, el sistema permite enviar alertas automáticamente al personal ante determinado evento y recibir respuestas en tiempo real para conocer quiénes están disponibles. También señaló que se trata de una herramienta rápida, efectiva y que ofrece alternativas de funcionamiento aun frente a problemas de conectividad.

De acuerdo con lo conversado en el encuentro, Bomberos plantearía ante el Comité de Crisis la existencia de esta herramienta y la experiencia acumulada con su utilización.

Para Peralta, conocer que una tecnología de estas características ya existe abre una posibilidad interesante para pensar mecanismos de comunicación aplicables también a la organización de los vecinos.

Los representantes de manzana

Otro punto que la vecina consideró positivo es la posibilidad de contar con representantes o referentes de manzana.

Según la información que pudieron recoger, se estaría avanzando en la designación de personas que puedan cumplir esa función. Peralta recordó que no sería una experiencia inédita en Areco, ya que históricamente Defensa Civil contó en algún momento con representantes de manzana.

La importancia, sostuvo, está en generar una comunicación mucho más cercana durante una emergencia.

En lugar de depender solamente de una alerta general, de las redes sociales o de un teléfono municipal al que podrían intentar comunicarse cientos de personas al mismo tiempo, cada referente podría mantener contacto con un grupo reducido de vecinos de su propio sector.

Para una emergencia, esa cercanía puede hacer que la información circule de una manera mucho más rápida y ordenada.

Bomberos debe dividir sus recursos en distintos sectores

Peralta también contó que durante la reunión Bomberos mostró un mapa con la sectorización que utiliza ante una emergencia.

La tarea no se concentra exclusivamente en los barrios ubicados junto al río Areco. También deben contemplarse la cuenca Este y otros puntos de la localidad, lo que obliga a distribuir las dotaciones disponibles en diferentes sectores.

De allí surge una de las principales reflexiones que dejó el encuentro: cuanto mayor sea la capacidad de organización previa de los vecinos, menor será la cantidad de personas que lleguen a necesitar un rescate cuando la situación ya se volvió crítica.

“Acatar” una evacuación también requiere preparación

Uno de los planteos más fuertes de Peralta apareció al hablar de las órdenes de evacuación.

La vecina consideró que no alcanza simplemente con pedirle a una persona que “acate” una indicación y abandone su vivienda. Para que eso ocurra de manera ordenada, sostuvo, previamente debe existir un trabajo de educación y preparación comunitaria.

Una familia tiene que saber por qué debe evacuar, cómo hacerlo y contar con información suficiente para comprender el riesgo al que se enfrenta.

Peralta comparó ese aprendizaje con otras normas incorporadas a la vida cotidiana: así como las reglas de tránsito se enseñan y se repiten hasta comprender por qué determinadas conductas implican un riesgo, considera que la preparación frente a una inundación también necesita un proceso previo de formación.

“Es molesto cuando escuchamos la palabra acatar y no se ha hecho el trabajo comunitario que hay que hacer para que esa palabra tenga sentido”, planteó durante la entrevista.

La mochila de emergencia y qué llevar si hay que salir

La reunión también permitió recuperar recomendaciones muy concretas para las familias.

Una de ellas es tener preparada una mochila de emergencia con aquellos elementos verdaderamente indispensables: medicación, linterna y pilas, una radio y los elementos particulares que necesite cada integrante de la familia. Si hay niños pequeños, por ejemplo, contemplar pañales e incluso algún objeto que pueda acompañarlos en una situación de tensión.

Peralta contó además una indicación de Bomberos que ayuda a dimensionar por qué la preparación previa resulta importante: durante un rescate pueden trasladarse personas y, dentro de las posibilidades, mascotas, pero no grandes cantidades de pertenencias.

Una valija ocupa un espacio y agrega un peso que, en una emergencia, podría utilizarse para trasladar a otra persona.

La recomendación es sencilla: tener lo indispensable preparado para cargar una mochila y poder salir.

Ya tiene fecha la reunión por el Plan de Gestión del Riesgo

La reunión que Ernestina Peralta anticipaba durante la entrevista ya fue confirmada oficialmente por el Municipio. Será el miércoles 12 de agosto a las 19 horas en el Concejo Deliberante, Mitre 390, y estará encabezada por el ingeniero Pablo Romanazzi.

Se trata de la segunda reunión de trabajo con vecinos de zonas inundables y, según la convocatoria oficial, durante el encuentro se presentarán los avances del Plan de Gestión del Riesgo y de los Protocolos Barriales.

La confirmación llega justamente después de la reunión con Bomberos y permitirá comenzar a conocer qué herramientas concretas se están diseñando para los barrios, cómo se organizará la prevención y qué rol tendrán los propios vecinos frente a una eventual emergencia.

La reflexión que deja Ernestina Peralta después de la reunión parte de su propia experiencia como vecina que ya atravesó una inundación: la prevención no comienza cuando llega una alerta ni cuando Bomberos tiene que entrar a un barrio a realizar rescates.

Comienza antes.

Con vecinos que sepan a quién recurrir, referentes cercanos, información clara, una mochila preparada y familias que entiendan cuándo y por qué puede ser necesario abandonar sus casas.

El plan de riesgo sigue siendo una pieza central y ahora existe una fecha concreta para conocer sus avances. Pero la pregunta que surge después de la reunión con Bomberos sigue siendo inmediata: ¿cuánto de esa preparación puede empezar a hacerse hoy, antes de que vuelva a ser necesaria?

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