Galpón Chamico volvió a llenar y consolida su propuesta cultural autogestiva
El Galpón Chamico volvió a tener una noche a sala llena. La presentación de “Curuzá”, el unipersonal de Marina Castillo que llegó por primera vez a San Antonio de Areco, reunió a alrededor de 150 personas y dejó otra señal del crecimiento que viene mostrando este espacio cultural independiente.
La convocatoria incluso superó las previsiones de los organizadores, que debieron recurrir a la colaboración de la Escuela de Arte para sumar sillas y poder recibir al público que se acercó al Galpón.
La primera vez de Marina Castillo en Areco
Para Marina Castillo también fue una noche especial. Era su primera presentación en Areco y, después de la función, destacó especialmente la respuesta del público y el intercambio que se produjo durante el espectáculo, algo fundamental en una propuesta atravesada por el humor y por lo que sucede en cada función.
Curuzá llegó a la ciudad después de la expectativa que había generado su anuncio. La obra propone un recorrido por siete personajes interpretados por Castillo y fue pensada especialmente para poder trasladarse y adaptarse a diferentes escenarios sin resignar vestuario, objetos ni puesta en escena.
La actriz también puso en valor el trabajo que realizan quienes sostienen espacios culturales como Chamico. Desde su propia experiencia vinculada a un pueblo pequeño, remarcó la importancia de generar lugares donde el arte pueda desarrollarse y, al mismo tiempo, abrir camino para las generaciones que vienen detrás.
Chamico crece y ya piensa en lo que viene
Pero la noche también permitió confirmar algo que empieza a hacerse visible función tras función: el Galpón Chamico está creciendo.
Santiago Colatruglio explicó que detrás de cada propuesta existe una selección previa de los espectáculos que quieren acercar a Areco. La intención es construir una programación cuidada y convertir al Galpón en un espacio alternativo con identidad propia, sostenido desde el trabajo colectivo y autogestivo.
Ese esfuerzo empieza a encontrar una respuesta concreta en el público. La llegada de unas 150 personas para Curuzá se suma a las distintas actividades que el espacio viene realizando y fortalece un proyecto que busca instalar una agenda cultural permanente.
Y ya hay continuidad: desde Chamico anticiparon que la intención es presentar una obra de teatro cada mes, además de sumar otras actividades artísticas durante el año.
Sin grandes estructuras y a partir del trabajo de un grupo de artistas que apuesta por sostener el proyecto, el Galpón Chamico sigue consolidándose como un punto de encuentro para la cultura en Areco. Esta vez, la respuesta del público volvió a acompañar.







