El nuevo Régimen Penal Juvenil llegó al ISFT Nº 143: qué cambia desde los 14 años y una pregunta clave, ¿está preparado el sistema?
En el marco de sus Jornadas Institucionales 2026, el ISFT Nº 143 realizó este jueves una charla sobre el nuevo Régimen Penal Juvenil, con la participación de Graciela Saldubehere, Defensora Oficial del Fuero Criminal y Correccional del Departamento Judicial Mercedes
Las Jornadas Institucionales se desarrollan durante septiembre y octubre y proponen que las distintas carreras del Instituto aborden temáticas vinculadas con sus campos de formación a través de especialistas, experiencias profesionales, muestras y espacios de intercambio.
Este jueves fue el turno de Trabajo Social, con un tema de plena actualidad: los cambios en el régimen penal juvenil y, especialmente, la incorporación de adolescentes de 14 y 15 años al sistema penal.
La directora del Instituto, Guillermina Fiorda, explicó que la actividad fue organizada desde Trabajo Social, pero se decidió hacerla extensiva también a estudiantes de Psicopedagogía por la importancia de la temática.
“Creíamos que el tema que convocaba la jornada era muy interesante y necesario de discutir”, señaló Fiorda, quien destacó la posibilidad de acercar estas discusiones a los futuros profesionales.
De los 16 a los 14 años
Saldubehere explicó que uno de los principales cambios del nuevo régimen es la reducción de la edad de punibilidad de 16 a 14 años.
Pero no es la única modificación. Durante la charla señaló que también cambiaron los delitos alcanzados por el régimen y aspectos relacionados con la imposición de las penas.
La defensora explicó además que el nuevo esquema plantea un cambio respecto del antiguo modelo tutelar, con una mayor preponderancia de las garantías y la protección de derechos de los jóvenes.
¿Está preparado el sistema?
Ese fue uno de los interrogantes centrales de la jornada.
Saldubehere puso el foco en los recursos necesarios para aplicar el nuevo régimen y advirtió sobre una dificultad concreta: según explicó, los institutos especializados de la provincia de Buenos Aires ya tienen sus cupos cubiertos.
La cuenta que planteó fue sencilla: si el sistema ya encontraba dificultades recibiendo adolescentes desde los 16 años, bajar la edad a 14 implica incorporar potencialmente a más jóvenes y, por lo tanto, necesitar más lugares y recursos.
La defensora vinculó esta situación con las presentaciones judiciales realizadas en torno a la aplicación de la nueva legislación.
“Si ingresando al sistema penal juvenil a partir de los 16 los cupos están cubiertos y vos pensás que los vas a bajar a 14 (…) algunos más va a haber, y ya para algunos más no hay espacio”, explicó.
Una pregunta inevitable en Areco: ¿por qué entran y salen?
La charla llevó también el debate a una situación que aparece reiteradamente en San Antonio de Areco: adolescentes involucrados en distintos hechos delictivos que, después de la intervención judicial, regresan a sus hogares.
Consultada concretamente sobre estos casos, Saldubehere comenzó por diferenciar responsabilidades.
“Mi rol es de defensora, con lo cual yo a esos jóvenes los voy a defender”, explicó. Pero recordó que en el proceso intervienen también un fiscal que acusa y un juez que debe resolver.
La defensora advirtió que no puede darse una respuesta general para todos los casos. Hay que conocer qué delito se investiga, cuál es la pena prevista y cuál es la situación particular del adolescente.
También señaló que existen herramientas educativas y de tratamiento y planteó una cuestión que excede la respuesta judicial: si todos estos conflictos pueden resolverse únicamente desde el sistema penal o si existen detrás problemas sociales y distintas situaciones de vulnerabilidad que requieren otras intervenciones.
¿Y qué pasa con los padres?
Otro de los interrogantes planteados durante el encuentro fue qué responsabilidad tienen los adultos a cargo de adolescentes involucrados en estos hechos.
Saldubehere indicó que la legislación contempla responsabilidades parentales, aunque durante la entrevista no se profundizó en cuáles son ni en cómo se aplican en cada situación.
Una discusión que va mucho más allá de una edad
La jornada dejó así planteada una discusión más amplia que determinar si la responsabilidad penal comienza a los 14 o a los 16 años.
Para estudiantes de Trabajo Social y Psicopedagogía, el encuentro permitió abordar qué sucede cuando un adolescente ingresa al sistema, qué recursos existen para acompañarlo, cuál es el lugar de la familia y hasta dónde puede llegar una respuesta exclusivamente penal frente a problemáticas atravesadas también por condiciones sociales.
La actividad formó parte de las Jornadas Institucionales 2026 del ISFT Nº 143, que durante septiembre ya abordaron temáticas correspondientes a Recursos Humanos, Pymes y Financiera, Psicopedagogía y Logística.
El cronograma continuará el martes 29 de septiembre, con una muestra de procesos, producciones y experiencias de estudiantes de Diseño y Producción de Indumentaria, y seguirá durante octubre con jornadas correspondientes a Publicidad y Hotelería.












