Ramallo respondió por la deuda de IOMA, defendió la gestión y cruzó al Ejecutivo en un contexto político sensible
Tras la publicación de la nota sobre la deuda de IOMA con el Hospital Zerboni, el concejal y Director Regional de IOMA, Ramiro Ramallo, salió al cruce y brindó su versión, cuestionando tanto los datos difundidos como el modo en que se instaló el tema en la agenda local.
Lejos de negar tensiones, el funcionario planteó que la lectura de la deuda es incompleta y que el comportamiento de pagos de la obra social debe analizarse en función de su dinámica.
“Del 1 de enero al 11 de marzo de 2026 teníamos 248 millones a pagar y se pagaron 224 millones”, afirmó, al tiempo que sostuvo que en 2025 “se pagó más de lo que el municipio había facturado”.
Desde esa perspectiva, explicó que la deuda no es un número fijo sino un proceso que fluctúa según la facturación y los pagos, con períodos en los que la Provincia se ubica por debajo y otros en los que incluso supera los montos reclamados.
“La deuda va oscilando… en 2024 estuvimos por debajo, pero en 2025 pagamos por encima”, resumió.
En ese mismo sentido, insistió en que este comportamiento responde a la lógica del sistema y al esfuerzo financiero que realiza la Provincia, incluso en un contexto de restricciones económicas más amplias.
“El relato se fue cayendo”
En su respuesta, Ramallo apuntó directamente al discurso oficial en torno a la deuda, especialmente a las cifras difundidas por el Ejecutivo.
“Este relato se fue cayendo y se sigue cayendo”, sostuvo, en referencia a los montos que declaró públicamente el Intendente de una deuda cercana a los 300 millones y de la ausencia total de pagos durante 2025.
A partir de allí, defendió el rol de IOMA como una obra social de carácter solidario que, aun en un contexto de déficit, continúa garantizando prestaciones en toda la provincia y sosteniendo el vínculo con los municipios.
“Seguimos pagando a los municipios y seguimos trabajando con aquellos que quieren trabajar junto a nosotros”, afirmó.
Del reclamo a la gestión del hospital
La discusión, sin embargo, no quedó en los números.
Ramallo avanzó sobre el funcionamiento del sistema de salud local y vinculó el reclamo con una situación más profunda.
“Lo que están tapando es la deficiencia de salud”, afirmó, y describió al hospital como “abandonado”, sostenido por el esfuerzo del personal municipal y la cooperadora.
También hizo referencia a obras paralizadas, señalando que el anexo del hospital “está prácticamente frenado hace un año”.
En paralelo, contrastó la situación local con otros distritos y cuestionó la falta de participación de Areco en ámbitos provinciales de articulación sanitaria.
Según indicó, municipios como San Nicolás, Pergamino, Rojas y Arrecifes participan activamente en estos espacios, independientemente del color político, donde se discuten políticas públicas y se canalizan reclamos de manera directa.
En esa línea, Ramallo también buscó marcar diferencias en la relación de IOMA con distintos municipios.
Explicó que durante el último año la obra social impulsó un nuevo esquema de actualización de valores para prácticas y guardias, con incrementos significativos.
Sin embargo, remarcó que ese convenio “sólo fue aceptado por el municipio de Rojas”, subrayando que se trata de un distrito que no pertenece a su espacio político.
De este modo, buscó señalar que el trabajo conjunto con la obra social no depende de afinidades partidarias, sino de la voluntad de articulación institucional.
El origen del reclamo y el funcionamiento del Concejo
Otro de los ejes de su respuesta fue el procedimiento mediante el cual se impulsó la resolución que reclama a IOMA.
Ramallo señaló que su espacio había solicitado adelantar la sesión del Concejo para tratar el tema con mayor anticipación, luego de haber participado en instancias provinciales vinculadas a la salud. Sin embargo, indicó que ese pedido no prosperó y que la iniciativa terminó siendo presentada sobre tablas en la sesión ordinaria, para luego ser rápidamente promulgada por el Ejecutivo.
“Sorprende que emane directamente del Boletín Oficial del propio Concejo Deliberante”, deslizó.
En esa línea, cuestionó el funcionamiento del cuerpo legislativo y el acompañamiento de distintos bloques a la resolución.
“No quisieron esperar a que estemos presentes para que la “escribanía” saque esta resolución exigiéndole a IOMA”, expresó.
Y fue más allá: “Sigue siendo una escribanía”, afirmó, en referencia al funcionamiento del Concejo Deliberante.
Internas, contexto y lectura política
El funcionario también inscribió el episodio dentro de un escenario político más amplio.
Cuando habló de “opereta” y de un intento de desgaste, hizo referencia a las elecciones internas partidarias convocadas por la Unión Cívica Radical (UCR) en la provincia de Buenos Aires, previstas para el 7 de junio de 2026.
“Salen con esta opereta, casualmente previo a elecciones internas, a querer desgastar nuestras figuras”, expresó.
De esta manera, vinculó el reclamo por la deuda con una dinámica política que, según su mirada, excede lo estrictamente sanitario.
En el tramo final de su respuesta, Ramallo volvió a cargar sobre la relación con el Ejecutivo local.
Según planteó, el problema no es solo económico sino también de diálogo institucional. “Si el municipio lo único que hace es atacar y después no habla…”, deslizó.
En ese sentido, sostuvo que desde IOMA trabajan con aquellos municipios que se acercan y articulan de manera directa, y cuestionó que en Areco el reclamo se canalice principalmente a través del Concejo.
El rol del Concejo y la mayoría
El funcionario también apuntó al funcionamiento interno del Concejo Deliberante, señalando que su espacio encuentra dificultades para avanzar con iniciativas propias.
“Los temas que nosotros planteamos no se tratan porque está la mayoría automática”, afirmó.
Desde su rol en IOMA, en cambio, buscó diferenciar su forma de gestión, destacando el contacto directo con los afiliados.
Además, anticipó que en la próxima sesión ordinaria responderán formalmente con más información sobre el funcionamiento del sistema.
Finalmente, amplió la discusión hacia otras problemáticas del sistema de salud local, poniendo el foco en la situación de los jubilados.
“También hay que preocuparse por nuestros jubilados, que vemos esperando horas para ser atendidos”, expresó.
En ese sentido, planteó que el debate no debería centrarse únicamente en la deuda con IOMA, sino en el funcionamiento integral del sistema de salud.
Un conflicto que va más allá de los números
La respuesta de Ramallo deja expuesto un escenario donde la discusión por la deuda de IOMA se entrelaza con diferencias de gestión, formas de canalizar los reclamos y tensiones políticas locales.
Mientras desde el Concejo se advierte sobre el impacto económico en el hospital, desde la obra social se insiste en que los pagos se están realizando y que el problema no puede analizarse de manera aislada.
En ese cruce, la disputa deja de ser solo contable y pasa a centrarse en la interpretación: no solo cuánto se debe, sino cómo se explica esa deuda y desde qué lugar se construye el reclamo.
Porque cuando la discusión sobre la salud pública se traslada al terreno político, los números dejan de ser solo cifras y pasan a formar parte de una disputa más profunda sobre responsabilidades, gestión y poder.



