Paritarias municipales: aceptaron cambiar el sistema, pero ofrecieron el mismo 2% mensual de siempre
En pocas líneas
- El Ejecutivo aceptó pasar de negociaciones mensuales a un esquema trimestral.
- Sin embargo, ofreció un 6% para todo el trimestre: 2% mensual durante tres meses.
- La propuesta original planteaba un 10% trimestral, remunerativo y acumulativo.
- También se propuso incorporar gradualmente al salario remunerativo un 5% que los trabajadores ya vienen percibiendo como suma no remunerativa porque blanquear parte del sueldo no es lo mismo que aumentarlo.
- La oferta fue rechazada y la negociación pasó a un cuarto intermedio hasta el próximo miércoles.
La reunión paritaria de este miércoles debía empezar a responder una pregunta que había quedado abierta desde el último encuentro: ¿cambiar la modalidad de negociación serviría realmente para mejorar la recomposición salarial de los trabajadores municipales?
La respuesta que dejó la primera propuesta del Ejecutivo fue, por ahora, poco alentadora.
El Municipio aceptó abandonar las negociaciones salariales mes a mes y avanzar con paritarias trimestrales, tal como se había planteado en el encuentro anterior. Pero cuando llegó el momento de ponerle un número a ese nuevo esquema, ofreció un 6% para los tres meses, distribuido en aumentos del 2% mensual.
Es decir: se modificó el calendario, pero no la política salarial.
Hasta ahora los trabajadores municipales venían discutiendo mes a mes incrementos que rondaban el 2%. Con la propuesta presentada este miércoles, podrían pasar tres meses sin volver a discutir salarios, pero recibirían exactamente ese mismo porcentaje cada mes.
¿Entonces para qué cambiar el sistema?
Ese es precisamente el problema.
La propuesta de pasar a paritarias trimestrales tenía otra lógica: extender el período de negociación a cambio de conseguir porcentajes mayores, remunerativos y acumulativos, capaces de producir una recomposición salarial más significativa.
En la reunión anterior se había planteado como referencia un 10% para el trimestre.
El Ejecutivo aceptó discutir cada tres meses, pero respondió con un 6%.
Así, el trabajador resignaría la posibilidad de sentarse todos los meses a revisar su salario sin obtener a cambio una mejora sustancial en el porcentaje ofrecido.
Dicho de otra manera: tres paritarias del 2% terminarían convertidas en una sola paritaria que garantiza tres aumentos del 2%.
El cambio, en esas condiciones, resulta prácticamente nominal.
El otro punto: un 5% que los trabajadores ya cobran
La propuesta del Ejecutivo incluyó además comenzar a incorporar al salario remunerativo un 5% que actualmente los trabajadores ya perciben como suma no remunerativa, a razón de aproximadamente un punto por mes.
Y aquí aparece otra diferencia central.
Ese 5% deberá incorporarse al salario remunerativo en algún momento, porque mejora la composición y formalización del sueldo. Pero no representa dinero nuevo para los trabajadores: ya lo cobran.
Por eso, incorporarlo ahora dentro de una negociación cuyo objetivo es conseguir una nueva recomposición salarial no puede confundirse con un aumento adicional.
El pase a remunerativo y el aumento salarial son dos discusiones diferentes: una modifica la condición de una suma existente; la otra debería agregar ingresos nuevos para recuperar poder adquisitivo.
Además, al convertirse en remunerativa, sobre esa suma comienzan a operar los aportes correspondientes. Eso mejora su condición salarial y previsional, pero no necesariamente significa más dinero neto inmediato en el bolsillo si no existe una compensación.
Por eso, el verdadero aumento ofrecido para el trimestre sigue teniendo como núcleo el 6%: 2% mensual durante tres meses.
Pasar al remunerativo un porcentaje que ya se cobra puede ser necesario. Presentarlo dentro de la recomposición salarial no convierte ese dinero en un aumento nuevo.
Una discusión que vuelve al mismo lugar
El 28 de julio, cuando se planteó modificar el sistema, explicábamos que la discusión ya no podía limitarse a determinar si el próximo aumento sería nuevamente del 2%. La propuesta trimestral buscaba justamente romper esa dinámica.
Dos semanas después, el Ejecutivo aceptó cambiar el mecanismo, pero puso sobre la mesa el mismo porcentaje distribuido de la misma manera.
Y existe otro dato que obliga a mirar con atención la propuesta salarial.
El último IPC nacional oficialmente disponible corresponde a junio y fue del 1,9%, mientras que la inflación de julio en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 2,9%. El dato nacional de julio será publicado por el INDEC este jueves 13 de agosto.
Es decir que, mientras los precios continúan avanzando y todavía resta conocer el dato nacional más reciente, el Municipio pretende comprometer de antemano para los próximos tres meses aumentos del 2%.
El riesgo es evidente: si la inflación supera ese porcentaje, el trabajador municipal perderá poder adquisitivo durante un trimestre en el que, además, ya tendría cerrado de antemano su aumento mensual.
Por eso la propuesta del 6% fue rechazada.
La negociación pasó a un cuarto intermedio y las partes volverán a reunirse el próximo miércoles, cuando el Ejecutivo deberá presentar una nueva oferta.
El debate que comenzó como un intento por cambiar el sistema paritario terminó dejando una conclusión bastante más sencilla: una paritaria trimestral sólo representa una mejora si permite discutir mejores salarios. Si simplemente agrupa tres aumentos del 2%, lo único que cambia es la cantidad de veces que los trabajadores pueden sentarse a reclamar.
