Del aula a una necesidad concreta: alumnos del CFP 401 construyeron la nueva rampa del edificio del Concejo Deliberante
¿Qué pasó?
Quedó instalada una nueva rampa de acceso, más segura y adaptada, que reemplaza a la antigua estructura de madera que había sido retirada por su deterioro.
¿Dónde?
En el edificio donde funciona el Concejo Deliberante de San Antonio de Areco y distintas dependencias públicas, entre ellas IOMA, IPS y ARBA.
¿Quiénes la hicieron?
Los alumnos del curso de Herrería del Centro de Formación Profesional N° 401, como parte de sus prácticas, bajo la conducción del instructor Hernán Saavedra.
¿Qué ayudas recibieron?
El Municipio aportó materiales, las instalaciones del Corralón para realizar los trabajos, asistencia técnica y colaboración para el traslado y montaje. IOMA también realizó un aporte económico para los materiales.
Una práctica de formación profesional terminó convertida en una obra que será utilizada todos los días por vecinos de San Antonio de Areco. Los alumnos del curso de Herrería del Centro de Formación Profesional N° 401 construyeron la nueva rampa de ingreso al edificio donde funciona el Concejo Deliberante y también dependencias de IOMA, IPS y ARBA.
Y quizás allí esté lo más interesante de esta historia: aprendieron un oficio trabajando sobre una necesidad real de la comunidad.
La rampa anterior era de madera y, con el paso del tiempo y la falta de mantenimiento, se había deteriorado hasta el punto de tener que ser retirada por cuestiones de seguridad. Su reemplazo era especialmente necesario por la cantidad de adultos mayores y personas con dificultades de movilidad que concurren diariamente al edificio para realizar distintos trámites.
El nuevo diseño buscó además corregir las dificultades de la estructura anterior, que era más corta y empinada. La nueva rampa fue proyectada con una pendiente adecuada, dos tramos, un descanso intermedio y pasamanos, aprovechando el espacio disponible para facilitar el desplazamiento.
Una obra hecha durante las prácticas
La construcción estuvo a cargo íntegramente de los estudiantes del curso de Herrería del CFP 401, bajo la conducción de su instructor, Hernán Saavedra.
El trabajo comenzó alrededor de mayo y demandó aproximadamente dos meses y medio. Los alumnos concurrían los martes, de 18 a 21 horas, al Corralón Municipal, donde contaban con un sector para realizar las tareas.
Allí cortaron, soldaron y armaron la estructura como parte de la instancia práctica de su formación. Incluso participaron de la colocación definitiva, que se extendió durante la tarde y la noche.
La obra tuvo también una articulación entre distintas instituciones. La parte técnica fue elaborada por la arquitecta municipal Florencia Mayo; el Municipio aportó materiales, facilitó las instalaciones del Corralón y colaboró con el traslado y montaje, mientras que IOMA realizó también un aporte económico para los materiales.
Pero las manos que transformaron esos materiales en la nueva rampa fueron las de quienes están aprendiendo un oficio.
El resultado ya quedó instalado y en funcionamiento. Una práctica que podría haberse limitado a un ejercicio de taller terminó teniendo un destinatario concreto: cada vecino que desde ahora pueda ingresar al edificio de una manera más segura y accesible.
Y para los estudiantes del CFP 401 quedó algo más que una práctica aprobada: una obra hecha por ellos que desde ahora forma parte de la ciudad.


