Cuando la ayuda oficial no llega, la solidaridad se organiza sola

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En Areco, los trabajadores y trabajadoras del Hospital Emilio Zerboni (principalmente enfermeras) demostraron que, cuando se quiere, se puede. Frente a la demora de las ayudas prometidas por los gobiernos nacional y provincial tras la inundación, organizaron en apenas unos días una gran pollada solidaria para asistir a 12 familias de compañeros afectados.

Todo lo que se necesitó fue donado: la mercadería, la leña, el tiempo y el trabajo de cada persona. La respuesta de la comunidad fue conmovedora: se vendieron los 160 pollos preparados y el dinero recaudado se destinará íntegramente a esas familias, repartiéndolo en partes iguales.

Desde temprano, el equipo se arremangó para cocinar, armar ensaladas y atender con calidez a los vecinos que se acercaron al Prado Español. Entre ollas y parrillas, la emoción se mezclaba con el orgullo de verse unidos para ayudar mientras los subsidios oficiales siguen atascados en trámites eternos.

Lo que se vivió en esta jornada es la prueba de que la comunidad organizada puede hacer la diferencia, incluso cuando el Estado tarda en llegar.

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