Hasta siempre, Jorge: tu voz queda en el aire
por Daniel Bosco y equipo
por Daniel Bosco y equipo
Este fin de semana se nos fue Jorge Sosa. Y hay despedidas que no se escriben fácil, porque no se trata solo de recordar a un compañero, sino de mirar hacia atrás y entender todo lo que compartimos.
Cuando pienso en Jorge, no lo veo llegando… lo veo estando. Presente en los momentos donde todo empezaba a tomar forma, cuando junto a Ricardo Sceppacuercia y Pichi Giacomantone empezábamos a darle vida a aquello que primero fue Dinámica Matinal, después la televisión, y con el tiempo se convirtió en lo que hoy es este multimedio.

Jorge fue parte de ese nacimiento. No como alguien que pasó, sino como alguien que se quedó a empujar. Porque había algo en él que no se podía enseñar: una forma muy propia de hacer radio, de decir, de contar. Desde el primer momento sentí que ahí había un periodista genuino, de esos que no necesitan impostar nada. Y el tiempo me dio la razón. Cada vez que se sentaba frente al micrófono, lo confirmaba.
No fue un camino sencillo. Hubo etapas duras, momentos donde todo parecía tambalear, donde desde distintos lugares nos querían frenar. Y en medio de eso, Jorge siempre eligió ser el mismo. Frontal, claro, sin adornos. Decía lo que pensaba, como sabía: sin “pelos en la lengua” pero siempre con respeto. Y esa autenticidad fue la que lo acercó a la gente, la que hizo que los oyentes lo adoptaran como propio.
También hubo momentos de crecimiento, de ver que aquello que habíamos imaginado empezaba a hacerse realidad. Y en cada uno de esos pasos, su voz estuvo presente. No solo como parte del aire, sino como parte del espíritu de lo que estábamos construyendo.
Después la vida lo llevó lejos. Eligió irse a vivir al exterior, y aunque el contacto ya no era cotidiano, el vínculo nunca se desapareció. Por eso la noticia duele más. Porque en muy poco tiempo, una enfermedad cruel se lo llevó casi sin avisar.
Hoy queda su recuerdo, su forma, su paso por esta historia que también es la nuestra. Y queda esa certeza de haber compartido el camino con alguien que tenía la radio en la sangre.
Hoy, toda esta productora despide a Jorge con respeto y cariño. Y lo hace sabiendo que hay voces que, aunque se apaguen, no dejan nunca de estar.
