“Anoche casi volvió a pasar”: enfermeras y ATE advirtieron que la crisis del Zerboni sigue sin resolverse

Antes del cuarto intermedio de la sesión extraordinaria convocada por la crisis en Salud Mental, representantes de ATE y trabajadores del Hospital Emilio Zerboni tomaron la palabra para advertir que el problema que explotó el sábado sigue vigente. Denunciaron que hay ocho trabajadores lesionados, que muchos continúan sin asistencia psicológica y que durante la noche previa volvió a registrarse un incidente dentro de la institución. Las declaraciones de Catalina Coronel acompañan esta nota. 

Antes de las votaciones, de las diferencias entre bloques y de las discusiones sobre proyectos y modificaciones, fueron los trabajadores quienes pusieron el cuerpo al debate.

Y lo hicieron con un mensaje contundente.

“La situación no está controlada”, advirtió la secretaria general de ATE, Patricia Medina.

La dirigente gremial reveló que durante la noche anterior a la sesión volvió a producirse un incidente dentro del hospital y sostuvo que, aunque fue de menor magnitud que los hechos del sábado, la situación podría haber derivado nuevamente en consecuencias graves.

“Anoche volvieron a correr riesgo los trabajadores y las trabajadoras municipales porque el problema de fondo no está solucionado”, afirmó.

Para Medina, lo ocurrido durante el fin de semana no fue un episodio cerrado sino una crisis que continúa abierta.

“No están haciendo nada y esto termina mal”, advirtió.

La dirigente gremial también cuestionó la falta de asistencia para quienes estuvieron directamente expuestos a los episodios de violencia.

Y agregó un dato que generó preocupación: “Tenemos trabajadores en crisis emocional porque vivieron un hecho absolutamente traumático. Una trabajadora fue golpeada con un matafuegos”. 

Según explicó, varios de los afectados continúan trabajando mientras intentan procesar lo vivido porque no pueden contar con la ART ya que los descuentos en los sueldos son letales. 

La presencia de trabajadores del hospital dentro del recinto dio además uno de los momentos más significativos de la sesión.

Entre quienes tomaron la palabra estuvo la enfermera Catalina Coronel, una de las trabajadoras que describió el impacto emocional que dejaron los hechos ocurridos en el área de Salud Mental.

Su intervención puso en palabras algo que atravesó buena parte de la jornada: detrás de los informes, las estadísticas y los debates políticos, hay trabajadores que todavía intentan recuperarse de una situación que describen como traumática.

No hablaron solamente de lesiones físicas.

Hablaron de miedo.

Hablaron de agotamiento.

Hablaron de la incertidumbre de volver a cumplir funciones sin saber si una situación similar puede repetirse.

La intervención de Coronel fue una de las más tremendas de la noche. Su testimonio expuso el impacto que los hechos del sábado siguen teniendo sobre quienes trabajan diariamente en el hospital y dejó en evidencia que, detrás de las discusiones políticas, existe una preocupación concreta entre los trabajadores por lo que pueda volver a ocurrir.

Medina también apuntó contra la falta de respuestas institucionales posteriores al sábado.

“Cinco días después y anoche casi vuelve a pasar”, expresó.

Y remató con una frase que atravesó toda la sesión extraordinaria: Todo lo que está pasando lo dijimos iba a pasar. Nosotros resistimos archivo.

Mientras el Concejo debatía pedidos de informes y modificaciones de proyectos, los trabajadores dejaron planteada otra discusión.

La de una crisis que no terminó el sábado.

Y que todavía espera respuestas.

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