Sindicalistas y funcionarias a la vez: el conflicto de intereses que impulsa la gestión Ratto
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(Esta nota no la escribió ni la sugirió Ricardo Sceppacuercia. Es una producción de DBDigital. ¿Incomoda? Si. ¿Real?, también)
Lo que en diciembre fue una advertencia desde esta productora, está confirmado. El avance de dirigentes gremiales hacia cargos dentro del Ejecutivo municipal, y ahora la designación formal de Anahí López como Coordinadora del Cementerio se suma Adriana Hurtado como directora en el organigrama oficial. Una práctica instalada en la gestión Ratto.
El Decreto N° 2219/2025, firmado el 30 de diciembre de 2025 por el intendente de San Antonio de Areco, dispuso el cese del agente Gaynor Ignacio Andrés como Coordinador del Cementerio Municipal y la designación en su reemplazo de Anahí Liliana López, bajo la órbita de la Secretaría de Servicios Públicos.

En el texto oficial se argumenta la necesidad de garantizar la continuidad del servicio, sin mencionar concurso, proceso de selección ni criterios objetivos de idoneidad, limitándose a una designación directa por decreto.
Más allá del nombramiento, lo que genera mayor controversia es el esquema salarial otorgado. Además del haber correspondiente al cargo, el decreto establece dos bonificaciones no remunerativas:
- 50% por “Dedicación funcionarios”
• 30% por “Responsabilidad en el cargo”
Ambas calculadas sobre el sueldo básico, lo que representa un adicional del 80%.

Mientras los trabajadores municipales continúan reclamando aumentos salariales para enfrentar la inflación y la pérdida del poder adquisitivo, el Ejecutivo demuestra contar con recursos para otorgar cargos jerárquicos con importantes adicionales económicos.
La situación se vuelve aún más sensible al conocerse que Anahí López es jubilada municipal y secretaria del gremio UPCN donde continúa desempeñándose como tal. Es decir, una dirigente sindical -cuyo rol debería ser representar y defender a los trabajadores- pasa a ocupar un cargo de conducción dentro de la propia estructura municipal.

Esto genera evidentes conflictos de intereses y una fuerte sensación de acomodo político, especialmente cuando existen empleados municipales en actividad que podrían aspirar a esos puestos jerárquicos.
¿Qué significa que las bonificaciones sean “no remunerativas”?
Aunque figuren legalmente en el recibo de sueldo, los pagos no remunerativos no integran el salario real.
En términos simples:
-Se cobran todos los meses
-No aportan para jubilación
-No cuentan para aguinaldo
-No impactan en antigüedad ni futuros aumentos
En la práctica, son una forma de inflar ingresos sin asumir cargas laborales completas y sin que ese dinero se transforme en salario genuino.
En este caso particular, al tratarse de una persona jubilada, la funcionaria podría seguir cobrando su jubilación normalmente y, además, percibir el sueldo municipal con un 80% extra en adicionales.
Una práctica que se repite en la gestión
Lejos de tratarse de un hecho aislado, este caso se suma a otros que evidencian una modalidad repetida dentro de la gestión del intendente Ratto.
En la propia página oficial de la Municipalidad de San Antonio de Areco, Adriana Hurtado figura como directora de la Dirección de Catastro y Obras Particulares, dependiente de la Secretaría de Planificación y Obras Públicas. Hurtado es, al mismo tiempo, delegada gremial del Sindicato de Empleados Municipales.

Esto indica que desde los primeros tiempos de la actual gestión se viene consolidando una práctica donde dirigentes sindicales pasan a ocupar cargos de conducción dentro del Ejecutivo municipal.
La superposición entre función gremial y rol político-administrativo debilita el papel de los sindicatos como contralor del poder municipal y refuerza la percepción de acuerdos internos y beneficios selectivos.
En este contexto, también resulta necesario aclarar y desmentir versiones que circularon sobre Patricia Medina. Esta productora realizó una búsqueda en los Boletines Oficiales de la Provincia de Buenos Aires, tanto de años anteriores como recientes, sin encontrar ningún decreto ni acto administrativo que la designe en un cargo político dentro de la Dirección de Educación provincial ni en otro organismo de gestión. Medina se desempeña profesionalmente como docente en el ámbito educativo, además de su rol como secretaria general de ATE San Antonio de Areco, sin que exista constancia pública de un nombramiento político formal en estructuras provinciales.
Prioridades que generan curiosidad
A esto se suma que, al revisar los Boletines Oficiales municipales, se observa que prácticamente todos los funcionarios designados cuentan con este tipo de bonificaciones especiales no remunerativas, evidenciando que se trata de una práctica sistemática.
Mientras se argumenta falta de recursos para mejorar los salarios básicos de los empleados municipales, se multiplican los cargos jerárquicos con adicionales económicos discrecionales.
En definitiva, más allá de que estas designaciones puedan ser legales en muchos municipios y de que las personas nombradas puedan contar con experiencia administrativa, esto no elimina los serios cuestionamientos éticos y políticos que generan estas prácticas.
Un dirigente gremial no debería ocupar cargos de conducción municipal. El rol de un sindicato es defender a los trabajadores y controlar al empleador público, no mezclarse con la gestión ni formar parte de la estructura de poder que luego debe ser interpelada.
Del mismo modo, la designación de personas jubiladas en cargos jerárquicos, si bien no es ilegal en sí misma, bloquea oportunidades para empleados municipales en actividad y refuerza la imagen de premio político o acomodo.
La combinación de jubilación, conducción gremial, designaciones directas y bonificaciones especiales configura claros conflictos de intereses y un manejo discrecional de los recursos públicos.
Legalmente posible, tal vez.
Éticamente cuestionable y políticamente indignante, sin dudas.

