Sarandón, experto en Agroecología: “Estamos asistiendo al colapso, al derrumbe de una idea, de un modelo de pensar la agricultura, y necesitamos otro”
Mate en mano y unos minutos antes de su conferencia en la UNSAdA, el reconocido experto en Agroecología ingeniero Santiago Sarandón contó a Noticias detalles de su exposición, con una mirada y apuesta por otro tipo de agricultura. Con la elocuencia de los profesores universitarios pero también la buena voluntad de explicar para no dejar dudas, el reconocido investigador abordó todas las dudas sobre el tema.
Como resultado, la charla que sigue, y que comenzó con el agradecimiento por parte de Sarandón a la UNSAdA por la invitación, y una auto presentación: “Soy profesor de Agroecología, que es una asignatura que ya tiene 24 años en la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata, es el primer lugar donde se puso. Lo que voy a exponer es una nueva mirada de la agronomía. Es decir, un poco la necesidad de esta nueva mirada, de este nuevo enfoque, agronomía, que llamamos Agroecología. Voy a analizar la producción de alimentos, la agricultura que es la principal manera de obtener alimentos para los seres humanos. No es la única, todavía hay caza, pesca, recolección. Pero lejos, la manera en que los seres humanos consiguen los alimentos a través de esta actividad. Por lo tanto, es una actividad que no se puede interrumpir.
Y entonces nos preguntamos, ¿y cómo vamos con eso? ¿qué tal está? Y cuando uno empieza a analizar la agricultura, uno se pregunta. ¿Cuál? Y en realidad hay varios modelos, pero hay uno que predomina todavía, hay como una manera de hacer agricultura. Si yo digo esa palabra, la mayoría de nosotros se imagina un paisaje. Eso que se imagina no es agricultura, es un tipo de agricultura la que predomina, puede haber otras. El problema es que esto que predomina tiene muchos problemas. Cada vez somos conscientes de que hay más problemas socioambientales. Desde el punto de vista de los pesticidas, quizás es el problema que la sociedad percibe más claramente, la contaminación de alimentos, la degradación de los suelos, la pérdida de biodiversidad… Y que es socialmente inaceptable. La sociedad que vive en muchos de estos lugares, no ve con agrado estas prácticas agrícolas.
Ricardo Sceppaquercia: – ¿Tienen razón? ¿Tienen argumentos válidos como para que ellos puedan interpretarlo de esta manera?
Santiago Sarandón: – Hoy en día, por la incorporación de algo que se llama “Principio Precautorio”, cambió la visión de cómo se definen los problemas o no. Hasta que apareció esta idea del Principio Precautorio que dice que no es necesario tener evidencia científica contundente para tomar medidas, ante la incertidumbre que hay. Por lo tanto, este principio que rige ya, lo que permite es que ante la presencia, posibilidad, potencialidad de algo peligroso para el ser humano, que no está claro, como puede ser dónde van los pesticidas, cuánto tiempo se degradan, lo que se debe hacer es ser precavido, prohibir. Y hoy, quien tiene que demostrar que el producto es inocuo, es quien lo quiere aplicar.
–No es al contrario.
–Antes era usted. Tiene que probar que es peligroso, hoy no. Por eso en tantas provincias, en tantas ciudades, hay prohibiciones. Porque la Ley Ambiental incluyó el Principio Precautorio. Entonces, ante su pregunta si es cierto o no, estamos en un terreno de incertidumbre, lo voy a plantear. Es un terreno donde la ciencia ya no está pudiendo predecir correctamente las cosas. Donde los consejos técnicos no están funcionando, donde estamos aplicando más productos para eliminar las plagas, y estas no solo no se eliminan, sino que son mayores. Entonces, algo pasa.
-Se va mutando la cosa….
–Algo está sucediendo, y eso tiene dos visiones: quienes creen que el problema es una mala aplicación, es desajustes, errores, pequeños problemas dentro de un buen modelo, y por lo tanto se arregla con más eficiencia, con robótica, drones, y quienes creemos que no, que el problema no es pequeños desajustes de un buen modelo, sino un mal modelo. Que lo que estamos asistiendo es al colapso, al derrumbe de una idea, de un modelo de pensar la agricultura, y necesitamos otro.
“Se genera toda una especie de conflicto, porque hay quienes consideran que sin plaguicidas, o sin el uso de ciertos productos, no se puede hacer agricultura, y otros que creemos que sí, de hecho hay muchos sistemas que están funcionando, que no están usando plaguicidas, por lo tanto, sí se puede”
¿Cómo comprobar si un producto es dañino? En la ciencia clásica, dice Sarandón, debería hacerse un experimento, que en este caso la medicina no permite, aún con otros seres vivos. “Queda que lo que se deduce es, en zonas donde la frecuencia de aparición de ciertas enfermedades asociadas a plaguicidas o no, es mayor que en otras, que el promedio, uno puede decir, aquí hay algo que excede lo normal. ¿Qué es lo que está ocurriendo? Es una zona donde se aplica mucho producto, podemos establecer una relación. ¿Es taxativo? ¿Categórico? No. Pero ante la duda, habría que prohibirlo”.
– ¿Y acompaña la Justicia?
–Lo que hay que hacer, ante la duda, es presentar un pedido. La justicia está analizándolo, son muchos jueces en muchos lugares, pero como digo, como la Ley Ambiental argentina, incluyó el Principio Precautorio, hoy la jurisprudencia, lo que se hace, de alguna manera cambió con respecto a hace 20 años. Por lo tanto, hoy es mucho más factible que si hay semiplena prueba, si hay datos, aunque no sean contundentes, concluyentes, categóricos, lo que el juez normalmente hace es limitar, prohibir. Y acá se genera toda una especie de conflicto, porque hay quienes consideran que sin plaguicidas, o sin el uso de ciertos productos, no se puede hacer agricultura, y otros que creemos que sí, de hecho hay muchos sistemas que están funcionando, que no están usando plaguicidas, por lo tanto, sí se puede.
– ¿Por qué tanto beneficio de un lado o del otro? ¿Por qué, que si se puede aplicar sin hacer contaminación, no lo aplican?
–No, yo creo que aplicar sin contaminar, no se puede. La liberación de un producto, que se sabe que es peligroso, en una finca, en un campo, en una chacra, genera que ese producto en algún momento va a salir de ese campo y va a ir a otro lado, por el aire, por el agua. De hecho, eso se conoce, la movilidad que tienen las plaguicidas se han encontrado en el río Paraná, se han encontrado en cuerpos de peces.
-En nuestro río también se han encontrado.
– Entonces … ¿Están aplicando en el río? No, no aplican en el río, aplican en el campo, pero también en el río. Es decir, estamos ante un momento donde la complejidad de lo que estamos haciendo es tal, que no podemos asegurar que esto no ocurre, ni evitarlo.
–La prevención sería uno de los factores importantes, y si estamos conscientes de los ciudadanos de Argentina, en este caso, con este tema.
–Creo que lo que hay que hacer, es un cambio en la manera de hacer agricultura, otro modelo. ¿Existe? Sí. ¿Es posible? Sí. ¿Es fácil? No necesariamente. ¿Vale la pena? Claro que sí. ¿Podríamos vivir todos? Sí. ¿Podríamos alimentarnos todos? Sí, y mejor, y más variado.
–Y más gustoso también.
–Y más gustoso. ¿Y por qué no todavía? Bueno, porque hay cosas que se llaman paradigmas, que son la manera de pensar, la estructura del pensamiento, muchos años de hacer una manera, mucha gente cree que no es posible. Eso dificulta que se avance, pero de hecho, lo que está ocurriendo en los últimos años es que ha crecido enormemente.
–Y hay un sistema económico que va detrás de todo esto…
–Por supuesto, en todo negocio. También lo voy a mostrar, como para decir, hay que vencer esto. Hay mucha gente que vende los insumos, que no está dispuesta a dejar de venderlos. Están ocurriendo dos cosas, presionan para que se sigan usando, pero simultáneamente comienzan a abrir líneas agroecológicas que venden productos a la misma empresa, entendiendo que se viene otro mundo, otro mercado, y que no se quieren quedar afuera.
–Los viernes tenemos una feria agroecológica y ahí se compra productos muy sanos y muy productivos.
– La conocía, me dijeron que existía, implica que va a haber gente que está dispuesta a comprar ahí. Y ¿por qué va a ir ahí teniendo la verdulería más cerca? Porque hay una percepción, los consumidores, de que ese producto podría tener, de hecho, hay datos de Senasa que muestran que en una experiencia, en un informe, había un 63, 64 por ciento de frutas y verduras contaminadas.
-Por último. ¿El INTA trabaja en todo esto?
–Sí, el INTA como gran institución, con muchísimos investigadores, tiene dentro de sí distintas corrientes. Cada vez la agroecología está más presente en el INTA, y es así como hay universidades, facultades, cátedras, tecnicaturas, diplomaturas, especialidades en agroecología, que hace 10 años no existían, estamos ante un enorme cambio. Y yo creo que hay que subirse al cambio, que vale la pena.




