“Lo voy a decir como se dice: una coima”: la denuncia detrás del permiso que mantiene en suspenso “La Retro”

 

Facundo Follmer

Lo que debía ser la presentación de una nueva edición de una fiesta retro terminó convirtiéndose en una de las denuncias públicas más graves contra el funcionamiento de la Secretaría de Seguridad del Municipio, Ramón Ojeda.

Facundo Follmer, organizador del evento previsto para este sábado en el Prado Español, aseguró que la fiesta podría no realizarse porque todavía no obtuvo la firma necesaria de la Secretaría de Seguridad para completar el permiso de espectáculo. Según denunció, detrás de esa demora existiría un pedido ilegal de dinero.

Durante la entrevista relató que toda la documentación ya estaba aprobada por las áreas correspondientes. Explicó que el Prado Español cuenta con las habilitaciones, que Bomberos dio su conformidad y que la Secretaría de Desarrollo y Producción había autorizado la parte administrativa. El único trámite pendiente era la aprobación de la nómina de seguridad privada, requisito indispensable para obtener el permiso definitivo del espectáculo.

Según sostuvo, intentó comunicarse reiteradas veces con el secretario de Seguridad, Ramón Ojeda, y hasta concurrió personalmente a las oficinas municipales, pero aseguró que nunca fue recibido.

Fue entonces cuando lanzó la denuncia más delicada de toda la entrevista. Ramon Ojeda con total impunidad me manda a comisaría para revisar mi seguridad privada y no me lo aprobaron”, explico Follmer y agregó: “No me lo dijo directamente, pero me dio a entender,  como el año pasado me lo hicieron también, pasar el sobrecito por abajo de la puerta”. 

Consultado sobre qué interpretaba de esa situación, respondió sin rodeos:  “No es legal eso”. 

Follmer afirmó que esa situación ya la había vivido anteriormente. “El año pasado me lo hicieron. Yo pague esta coima el año pasado. Lo voy a decir como se dice: una coima”. 

El organizador aseguró que no está dispuesto a atravesar nuevamente una situación semejante y explicó que, además, no cuenta con los recursos económicos que le permitirían afrontar esa exigencia.

“Yo esta fiesta no la hago para llenarme de plata. Yo no tengo diez millones en el banco que voy, sacó dos millones, “tomá”. La guita no la tengo. Están muy equivocados con lo que están haciendo”. 

También explicó que sin esa autorización no puede abrir legalmente las puertas del evento.

“No se puede abrir la puerta porque ese papel firmado en Secretaría de Seguridad es el que te avala para firmar el permiso de espectáculo.”

Visiblemente molesto por la situación, expresó: “Me harté. Me harté porque no se puede trabajar así.”

Finalmente, advirtió sobre las consecuencias que tendría la suspensión de la fiesta.

“Son 80 personas que se quedan sin cobrar un sueldo porque un muchacho no quiere poner una firma”, dijo.

Al cierre de esta nota no había una respuesta pública de la Secretaría de Seguridad  ni de las máximas autoridades locales respecto de las acusaciones formuladas por el organizador del evento.

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