El tango tuvo su noche en Posada La Cantora
El pasado sábado se realizó en Posada La Cantora un seminario-taller de tango que reunió a vecinos y aficionados a la danza en un encuentro desarrollado en el espacio ubicado a pocos metros del Museo Ricardo Güiraldes. La actividad estuvo a cargo de los bailarines Adriana Araujo y Esteban Fernández, milongueros y organizadores de la milonga “Media Suela” en el barrio porteño de Almagro, quienes mantienen desde hace tiempo un vínculo frecuente con Areco.

La propuesta estuvo abierta a participantes de distintos niveles y formó parte de una iniciativa que busca generar una programación estable vinculada al tango y a otros espectáculos musicales. Desde la organización señalaron que la intención es repetir este tipo de encuentros de manera periódica, con la idea de realizar al menos una actividad mensual y sumar en el futuro presentaciones con músicos en vivo, incluso con pequeñas formaciones orquestales.
También se destacó el valor simbólico de realizar la actividad en ese sector de la ciudad, recordando la relación histórica entre Areco y el tango. En ese sentido, se mencionó la figura de Ricardo Güiraldes y su vínculo con la difusión del género en Europa, especialmente en Francia, lo que refuerza la idea de que el tango tenga presencia en un lugar cercano al museo que lleva su nombre.
Por su parte, Araujo y Fernández señalaron que el público local ya los conoce de distintas presentaciones en peñas y encuentros, entre ellos participaciones en La Matera, y que siempre encuentran en Areco un espacio muy receptivo para el baile.
Los bailarines explicaron que el taller estuvo orientado a un estilo tradicional y popular, pensado para que cualquier persona pueda acercarse al tango. Según indicaron, trabajaron sobre una forma de baile sencilla, de barrio, caminada y al piso, priorizando el ritmo y la conexión por sobre las figuras complejas, con la intención de que tanto principiantes como bailarines con experiencia pudieran disfrutar de la propuesta.
El encuentro se desarrolló entre las 20 y las 22 y formó parte de una serie de actividades culturales que se proyectan continuar en el lugar durante el año.
