El intendente Ratto recordó los lazos históricos de San Martín con Areco y renovó el compromiso de mantener viva su huella”
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Este 17 de agosto, como cada año, el pueblo volvió a reunirse frente al Monumento a San Martín, en el parque que lleva su nombre, para rendir homenaje al Libertador de América. El acto, sencillo y solemne, tuvo como protagonistas a las comunidades educativas de la Escuela Primaria N° 7 “Paula Albarracín” y el JIRIMM N° 1, que junto a familias, vecinos y turistas hicieron presente la memoria viva de la gesta sanmartiniana.

El intendente Francisco Ratto tomó la palabra y buscó un hilo que uniera a San Martín con Areco. Recordó que el pago chico, todavía incipiente, aportó caballos, alimentos y recursos cuando los Granaderos se preparaban para la batalla de San Lorenzo. “Debemos sentirnos honrados por haber cumplido esa tarea -dijo- por haber asistido al Libertador de nuestro país”.
En su repaso, trajo a la memoria al sargento Cabral y su heroico gesto, “a quien le debemos demasiado” y más adelante evocó otro vínculo: el del arequero Fray Marcolino del Carmelo Benavente, quien impulsó la construcción del Cristo Redentor de los Andes, símbolo de la paz entre Argentina y Chile, erigido en el mismo paso que alguna vez cruzó el Ejército de los Andes.
Hubo también lugar para anécdotas históricas como el error de medidas que dejó al féretro de San Martín en posición oblicua en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. “A veces ni siquiera se les permite el descanso”, señaló con tono reflexivo.
Ratto cerró con un compromiso que resonó entre los presentes: “Nada de lo que hagamos es suficiente, pero sí tenemos la obligación de seguir homenajeando a nuestro Libertador, nuestro héroe máximo, probablemente la persona más importante de toda nuestra historia”.
Entre aplausos y banderas, el homenaje se confundió con el murmullo cotidiano del parque, recordando que la historia no es solo pasado, sino también la trama que sostiene la identidad de un pueblo.

