Corazones Vagabundos pide manos: son cinco voluntarias para sostener el refugio y la deuda vuelve a crecer
Este sábado realizaron una jornada de limpieza y mantenimiento en el refugio. Actualmente hay diez perros alojados, otros permanecen en hogares de tránsito y dos fueron adoptados en las últimas horas. Pero detrás del trabajo cotidiano aparece una dificultad que no se resuelve solamente con dinero o donaciones: son apenas cinco voluntarias.
Corazones Vagabundos volvió a abrir este sábado las puertas del refugio, ubicado en el predio del basural municipal, para una jornada de limpieza y mantenimiento. La convocatoria pedía elementos para trabajar, pero fundamentalmente personas dispuestas a colaborar.
“Estamos necesitando manos, más que nada voluntarios que se sumen a venir todos los días”, explicó Camila, una de las integrantes de Corazones Vagabundos.
Y manos hacen falta para mucho. Durante la jornada hubo tareas de limpieza y arreglos en los caniles, donde permanentemente aparecen trabajos para hacer con chapas, alambres y otros elementos.
La intención, explicó Camila, es que los animales puedan atravesar su permanencia allí en las mejores condiciones posibles mientras esperan una familia.
“La idea es que los perros tengan el mejor lugar posible. Este es un lugar que ojalá sea provisorio para todos y que puedan estar en las mejores condiciones. Si bien no es un lugar ideal, porque estamos muy cerca del basural, está bueno que puedan tener una linda calidad de vida”, señaló.
Diez perros y dos adopciones
Actualmente hay diez perros alojados en el refugio, mientras otros permanecen en hogares de tránsito. La buena noticia llegó apenas un día antes de la jornada: dos perros fueron adoptados y quedaron dos caniles libres.
Para Corazones Vagabundos, además, llevar un animal al refugio no es la primera alternativa.
“Siempre que estén acá en el refugio, en un canil, es la última opción. Siempre se intenta buscar un hogar de tránsito y esto como última opción”, explicó Camila.
Cada perro cuenta con su propio canil y se intenta que tenga una cama o colchón. Por eso continúan recibiendo colchones, sábanas, frazadas, mantas y toallas, elementos que deben renovarse con frecuencia, especialmente cuando reciben animales con infecciones u otros problemas de salud.
En el caso de los colchones, hay una dificultad adicional: las voluntarias no cuentan con movilidad para retirarlos, por lo que piden que quienes puedan donarlos los acerquen directamente al refugio.
Cinco voluntarias y una deuda que vuelve a crecer
El pedido de manos llega después de meses especialmente difíciles para la organización. En agosto, Corazones Vagabundos hizo pública una situación económica crítica y una deuda que superaba los $15 millones.
Desde entonces consiguieron pagar una parte importante. Según contó Camila, lograron entregar alrededor de $7 millones, aunque los nuevos gastos hicieron que la cuenta volviera a crecer y actualmente ronde los $10 millones.
“Vamos entregando plata y después se vuelve a sumar y se vuelve a sumar, porque hay casos que lamentablemente no se puede decir que no. Son casos muy graves, que sabés que necesitan sí o sí de nosotras porque otra persona por ahí no los va a ayudar”, contó.
La situación económica se combina con el desgaste de quienes sostienen diariamente la tarea: actualmente son cinco voluntarias.
Hay una trabajadora de la Cooperativa 27 de Octubre, vinculada al servicio de mantenimiento y limpieza del lugar, que concurre por las mañanas. Además, ante la falta de manos, debieron sumar a otra persona para colaborar principalmente con los paseos de los animales. Las voluntarias se organizan y rotan para cubrir el resto de las tareas.
“Siempre apelamos a que la gente se pueda involucrar y que no recaiga todo sobre nosotras”, resumió Camila.
Cómo ayudar
La jornada de este sábado solicitaba lavandina, pinzas, precintos, desinfectante, guantes, colchones, sábanas, frazadas y mantas, pero la necesidad continúa más allá de una actividad puntual.
Quienes quieran colaborar económicamente pueden hacerlo a través del alias corazonesvaga.mp. También pueden acercarse a Corazones Vagabundos para ofrecerse como voluntarios, colaborar con los perros, brindar un hogar de tránsito o adoptar.
Porque entre deudas, limpieza, reparaciones y cuidados cotidianos, el pedido esta vez es sencillo y concreto: más personas dispuestas a involucrarse.
“Invitamos a la gente a que se sume. Es algo muy lindo. El cariño de los perros es fantástico. Ellos te lo agradecen todos los días y se puede ayudar en lo que sea. Todo sirve, toda mano ayuda”, concluyó Camila.

