Planta de Reciclaje: Nueve robos después: cada noche pierden un poco y cada mañana vuelven a empezar

Hay noticias que llegan a los medios a través de un parte oficial. Y hay otras que llegan porque alguien camina la calle, pregunta y escucha.

Una vez más, Bosco Producciones no recibió información de la Secretaría de Seguridad sobre lo ocurrido en la planta de reciclaje. Los hechos ocurrieron en el galpón de la planta ubicada en el predio del basural, donde trabaja la Cooperativa 27 de Octubre.

No es una excepción: desde hace tiempo, el Ejecutivo municipal decidió cerrar la puerta de la información a este medio. Así, se comunica lo que se decide informar, pero no la realidad de lo que ocurre.

La planta mencionada había sido robada dos noches consecutivas. Pero había algo todavía más grave: antes ya había sufrido otros siete robos. Nueve en total. Hechos que nunca fueron informados oficialmente y que, claro está, tampoco tuvieron hasta ahora una respuesta que lograra frenar la reiteración.

Su referente, Marcela D’Amico, confirmó que ya son nueve los robos sufridos en el predio.

“Anoche nos robaron por novena vez, antenoche por octava vez y siete veces antes. Nos destruyen porque hacemos mucho sacrificio para obtener lo poquito que tenemos”.

Esta vez el daño fue importante. De acuerdo con el relato de D’Amico, barretearon una chapa del galpón, rompieron un candado e ingresaron al sector donde la cooperativa guarda materiales y elementos de trabajo.

Se llevaron cinco motores grandes, una bolsa con motores pequeños, más de 20 kilos de cable, cobre, alargues, zapatillas eléctricas y hasta una pava eléctrica. También extrajeron el combustible del camión.

Y ese último dato tuvo una consecuencia inmediata: “No teníamos para salir a hacer la recolección”.

Lo que se llevan cuesta volver a conseguirlo

No se trata solamente del valor económico de lo robado.

La Cooperativa 27 de Octubre en la Planta de Reciclaje clasifica materiales, presta servicios, comercializa lo recuperado y con esos ingresos sostiene puestos de trabajo. Bosco Producciones viene siguiendo desde hace años su tarea y el crecimiento conseguido prácticamente desde cero.

Por eso cada motor, cada herramienta y cada kilo de material que desaparece significa trabajo que hay que volver a hacer.

“Vendemos servicios, clasificamos, vendemos y pagamos sueldos. Todo nos cuesta mucho”.

D’Amico lo resume de otra manera: “Todos los chicos están de seis de la mañana a una de la tarde clasificando y separando. La verdad que nueve veces ya es agotador”.

Hay otro dato difícil de pasar por alto.

Durante el día, la planta cuenta con un sistema de control de ingreso. Se registra a quienes llegan al predio, el vehículo y el material que transportan.

Pero ese control funciona de 6 de la mañana a 6 de la tarde. Después, el lugar queda vacío.

La cooperativa viene reclamando iluminación, cámaras y alguna forma de vigilancia nocturna. Las cámaras que ellos mismos colocan, asegura D’Amico, son dañadas reiteradamente.

“Las cámaras las destruyen. Nos cansamos de arreglarlas y las vuelven a romper”.

Según contó D’Amico a Bosco Producciones, cuando intentó denunciar el robo ante la Policía Rural le indicaron inicialmente que regresara al día siguiente para realizar la denuncia.

Es decir: después de sufrir el noveno robo, la primera respuesta fue que volviera mañana.

Más tarde –una vez que este medio se acercó al lugar- la situación cambió y D’Amico fue convocada para realizar la denuncia correspondiente. ¿Casualidad o causalidad?

Para Bosco Producciones, hacer esperar hasta el día siguiente a quien acaba de sufrir un robo para poder denunciarlo resulta, como mínimo, una falta de respeto hacia la víctima, mucho más frente a semejante reiteración de hechos.

La investigación policial deberá ahora determinar quiénes ingresaron al predio y qué ocurrió con el material.

Pero hay preguntas que exceden la investigación de este robo. Y no fueron formuladas por Marcela D’Amico: son preguntas de Bosco Producciones.

Nueve veces: ¿cuándo deja de ser solamente un hecho policial?

Si son nueve los robos sufridos en el mismo predio, el interrogante ya no puede limitarse a quién cometió el último.

¿Qué medidas preventivas se tomaron después del primero, del tercero o del octavo?

¿Existe patrullaje nocturno en ese sector?

¿Hay cámaras públicas que permitan reconstruir los movimientos de ingreso y egreso?

¿Puede un predio donde funciona una planta de clasificación de residuos, con herramientas, vehículos y materiales comercializables, quedar todas las noches sin vigilancia?

¿Se evaluó alguna vez colocar un sereno?

Y hay una pregunta dirigida directamente al Municipio: ¿qué intervención tuvo hasta ahora la Secretaría de Seguridad, a cargo de Ramón Ojeda, frente a la reiteración de hechos en el mismo lugar?

¿Y la Mesa de Seguridad?

Porque reuniones hubo.

En mayo, Provincia, Municipio y productores participaron de un encuentro específicamente dedicado a la seguridad rural, con presencia del intendente Francisco Ratto, el jefe de Gabinete Miguel Amadeo y el secretario de Seguridad Ramón Ojeda. De aquel encuentro surgió el anuncio de una “mesa de trabajo permanente” orientada a fortalecer la prevención en la zona rural.

En junio, Ojeda también compareció ante la Mesa de Seguridad del Concejo Deliberante, donde hubo cuestionamientos sobre la estrategia municipal. Posteriormente, una de las reuniones mensuales llegó a suspenderse y la concejal Viviana Sorchilli señaló públicamente que existían pedidos de informes que continuaban sin respuesta.

Mientras las mesas se reúnen, Bosco Producciones tampoco recibe información oficial de la Secretaría de Seguridad sobre hechos como éste.

¿Para qué se reúne una Mesa de Seguridad si una cooperativa puede llegar al noveno robo en el mismo lugar y seguimos preguntándonos qué medidas concretas de prevención existen allí?

¿Qué información está brindando la Secretaría de Seguridad?

¿Qué respuestas reciben los concejales?

¿Qué resultados tuvo aquella mesa de trabajo permanente sobre seguridad rural anunciada en mayo?

¿Y qué medidas se adoptaron específicamente para proteger este predio? Porque hay un dato que no admite demasiadas interpretaciones: después de nueve robos, por las noches sigue quedando vacío.

Sin sereno, con las cámaras que la cooperativa coloca y vuelven a romper, y con una sucesión de hechos que hasta ahora nadie logró frenar, para Bosco Producciones la conclusión es inevitable: de noche, el predio es tierra de nadie.

La cooperativa tiene una tarea bastante más concreta: levantarse al día siguiente del robo, volver a abrir la planta y tratar de recuperar aquello que perdió.

“Nos esforzamos un montón para juntar y tener lo poquito que tenemos”.

Pero detrás de esos objetos robados hay algo bastante más difícil de reponer: horas de trabajo de personas que encontraron en la cooperativa una fuente laboral y que ahora tendrán que volver a empezar para recuperar lo que alguien se llevó durante la noche.

Después del primero hubo otro. Después vinieron otros seis. Esta semana fueron dos noches consecutivas.

Ya son nueve.

Y cuando nueve robos ocurren en el mismo lugar, la pregunta deja de ser solamente quién roba. La pregunta también es quién está cuidando.

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