Pañuelos que florecen: estudiantes del ISFT N° 143 siembran memoria
En el marco de los 50 años del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, el ISFT N° 143 llevó adelante una emotiva jornada de reflexión y construcción colectiva de memoria, con la participación de estudiantes, docentes y autoridades.

Durante la actividad, el Inspector de Educación Superior, Leopoldo Muza, destacó la importancia de sostener estos espacios dentro de la comunidad educativa. “Se nota la lucha por memoria, verdad y justicia sigue viva”, afirmó, al tiempo que valoró el compromiso de las nuevas generaciones frente a discursos negacionistas. En ese sentido, subrayó que resulta fundamental que los jóvenes “tomen la posta” y aporten su mirada sobre los hechos que marcaron la historia argentina.

La jornada se desarrolló en torno a la propuesta “Sembrando Pañuelos”, impulsada por Abuelas de Plaza de Mayo, que busca resignificar este símbolo como emblema de lucha y memoria. Los pañuelos confeccionados por los estudiantes fueron colocados en el ingreso del instituto, evidenciando un trabajo que comenzó desde el inicio del ciclo lectivo.

Desde una perspectiva pedagógica, Muza remarcó el rol clave de la educación en este proceso: “Trabajamos desde la pedagogía de la memoria”, explicó, al considerar que las instituciones educativas son espacios esenciales para reflexionar, transmitir y sostener estos valores a lo largo del tiempo.

Por su parte, la directora del establecimiento, Guillermina Fiorda, señaló que la iniciativa surgió desde la carrera de psicopedagogía y luego se extendió a todo el instituto, logrando una participación transversal de distintas carreras. Además, destacó la articulación con la Escuela Secundaria N°1, lo que permitió fortalecer el vínculo entre niveles educativos.

La profesora de Historia Luján Demergasso, una de las impulsoras del proyecto, explicó que la propuesta buscó transformar el pañuelo en un símbolo activo de memoria. Consideró que estas instancias permiten reflexionar sobre hechos históricos fundamentales y formar ciudadanos comprometidos con los valores democráticos.
En los pañuelos, los estudiantes plasmaron mensajes vinculados al “Nunca Más”, los derechos humanos y la búsqueda de justicia. Para Demergasso, estas producciones reflejan que la memoria sigue vigente en la comunidad educativa. “Los mensajes tenían un gran sentido sobre lo que estábamos trabajando”, expresó, y remarcó que lejos de tratarse de un tema del pasado, continúa siendo un valor presente.
Fue un maravilloso un espacio de reflexión colectiva, donde se puso en valor el compromiso de la comunidad educativa en mantener viva la memoria, entendida como una herramienta fundamental para la construcción de una sociedad más justa y democrática.


