Inundaciones: cómo funcionarán las alertas, la evacuación y la asistencia en los barrios
La segunda reunión de trabajo con vecinos de zonas inundables se realizó anoche en el recinto del Concejo Deliberante, con una amplia presencia de los principales actores vinculados a una eventual emergencia; funcionarios municipales, Bomberos Voluntarios, SANEAR, Policía, autoridades de Seguridad, representantes de la CEOSP, agentes sanitarios, concejales, prestadores de servicios, Sofía Scarano, meteoróloga y coordinadora del Centro de Monitoreo, Alerta Temprana y Gestión de Riesgo, representantes de Corazones Vagabundos, vinculados al rescate y asistencia de animales durante una emergencia y una gran cantidad de vecinos de los sectores afectados.
Sin embargo, hubo una ausencia significativa. El ingeniero Pablo Romanazzi, cuya participación había sido anunciada oficialmente para presentar los avances del Plan de Gestión del Riesgo y de los Protocolos Barriales, finalmente no estuvo presente. Según se explicó a los vecinos, el proyecto todavía no estaría terminado.
La reunión igualmente permitió conocer aspectos concretos del protocolo que se está preparando para actuar frente a una posible inundación y, especialmente, cómo se organizará la evacuación de los barrios.
Obras y organización: las dos partes del protocolo
Durante el encuentro se explicó que el trabajo está dividido en dos grandes componentes. Una parte denominada “dura”, vinculada a las obras necesarias, y otra “blanda”, relacionada con el relevamiento territorial, la organización de los vecinos y la aplicación de los protocolos barriales.
Uno de los puntos centrales será que cada barrio tendrá un referente identificado con nombre y apellido, que funcionará como nexo entre los vecinos y las autoridades durante una emergencia.
También se plantearon distintos horizontes para el seguimiento de las condiciones meteorológicas: largo plazo, con evaluaciones mensuales; mediano plazo, entre 7 y 14 días; y corto plazo, donde la anticipación puede reducirse a apenas unas horas.
Precisamente allí aparece una de las principales dificultades: no existe un pronóstico que permita determinar con exactitud cuánto tiempo habrá entre una orden de evacuación y la llegada efectiva del agua a los sectores comprometidos.
Cómo se dará una orden de evacuación
El esquema previsto contempla múltiples vías de comunicación. La orden podrá difundirse a través del Intendente, los referentes barriales, la aplicación SAT, medios de comunicación, redes sociales y megáfonos desplegados en territorio.
Durante la reunión se insistió especialmente en la importancia de cumplir la orden de evacuación y realizar una salida en seco, antes de que el agua complique el desplazamiento y reduzca las posibilidades de asistencia.
También se realizarán pruebas de alertas mediante la aplicación SAT, por lo que se pidió a los vecinos que estén atentos y no se alarmen ante esos ensayos. Se recomendó además descargar la aplicación, ya que las alertas llegarán directamente a quienes la tengan instalada.
Los vehículos municipales estarán destinados a trasladar a las personas desde los puntos de encuentro hacia lugares seguros. En situaciones de rescate intervendrán Bomberos.
También fueron identificados particulares que cuentan con embarcaciones y podrían colaborar si fuera necesario. Se aclaró que ninguna embarcación civil no registrada podrá ingresar por su cuenta a las zonas afectadas y que no se realizarán rescates nocturnos.
Qué ocurrirá con la electricidad
La CEOSP explicó que la orden de evacuación y el corte del suministro eléctrico se producirían prácticamente en simultáneo.
El servicio se interrumpirá cuando el agua alcance el nivel del cordón y sólo será restablecido una vez que el agua se haya retirado completamente.
Uno de los sectores más complejos para realizar cortes parciales es la zona de la Ribera, debido a la dificultad para separar eléctricamente a quienes estén afectados de quienes permanezcan fuera del agua. En cambio, el barrio Los Horneros cuenta con un servicio seccionado e independiente.
También se hizo una advertencia importante para quienes utilizan grupos electrógenos: no deben conectarse directamente a la instalación de la vivienda si existe posibilidad de alimentar nuevamente la red, ya que podría poner en riesgo a trabajadores y vecinos. La recomendación es utilizarlos mediante conexiones independientes y seguras.
SANEAR: bombas, agua potable y camiones atmosféricos
SANEAR informó que tres bombas quedan bajo agua durante una inundación y que, para volver a ponerlas en funcionamiento, debe cumplirse posteriormente un protocolo sanitario junto con la Autoridad del Agua.
Ante una contingencia también se habilitará otro punto para el vuelco de los camiones atmosféricos, debido a que la planta habitual queda dentro del área afectada.
Además, durante la emergencia se duplicará la dosificación de cloro en la red con el objetivo de garantizar la potabilidad del agua.
Hospital, animales y otros puntos del protocolo
Si el Hospital Emilio Zerboni quedara comprometido por la emergencia, se indicó que la atención de determinadas urgencias sería trasladada al Jardín Martín Pescador.
También se pidió extrema precaución con postes, cables e instalaciones eléctricas mojadas y se remarcó que los animales no deben quedar encerrados ni atados dentro de las viviendas evacuadas.
Otro aspecto señalado fue la disponibilidad real de Bomberos durante una inundación: mientras atiende la emergencia hídrica, el cuerpo debe continuar respondiendo ante incendios, accidentes y otras situaciones habituales. Por eso, se insistió, evacuar antes de que llegue el agua resulta fundamental para reducir la necesidad de rescates y el uso de recursos que durante una contingencia son limitados.
El protocolo estaría disponible en unos 15 días
Según se informó durante el encuentro, en aproximadamente 15 días se compartiría el protocolo barrial completo en formato PDF, documento que permitirá conocer con mayor precisión los procedimientos, responsabilidades, puntos de encuentro y mecanismos de comunicación previstos para cada sector.
La reunión dejó así una primera estructura concreta de actuación frente a una emergencia, pero también una cuestión pendiente: el Plan de Gestión del Riesgo que debía presentar Romanazzi todavía no fue expuesto ante los vecinos.
En una ciudad atravesada históricamente por las inundaciones, y mientras continúan las obras sobre el río, conocer el protocolo es un avance importante. Pero también lo es saber qué falta, cuáles son los tiempos previstos y cuándo estará finalmente terminado y disponible el plan integral anunciado.







