Sesión caliente en el Concejo: inundaciones, rellenos y pedidos de explicaciones
La sesión del Concejo Deliberante volvió a poner en el centro de la escena una preocupación que atraviesa a gran parte de la comunidad: el manejo hídrico de la ciudad, las obras sobre el río y el impacto que podrían generar los movimientos de tierra que hoy se realizan en distintos sectores cercanos a la Ruta 31 y al barrio Canuglio.

Uno de los temas más discutidos fue el avance de un proyecto impulsado por el bloque de Fuerza Patria para actualizar el Plan de Manejo Hídrico elaborado tras la inundación de 2009. La iniciativa propone revisar las obras realizadas desde entonces, incorporar el análisis de la Cuenca Este-donde también se registran anegamientos por lluvias intensas- y sumar participación de especialistas, vecinos e instituciones locales, con un rol articulador para la UNSAdA. El expediente pasó a comisión con moción de preferencia, por lo que deberá volver a tratarse en la próxima sesión. Según se debatió en el recinto, el objetivo es contar con una herramienta actualizada que permita planificar futuras intervenciones y evaluar el impacto de las obras ya ejecutadas en los últimos 15 años.
Pero el eje más caliente de la noche estuvo vinculado al relleno de campos con tierra extraída de las obras del río. Durante la sesión se aprobó por unanimidad una resolución solicitando que no se continúe rellenando la zona rural lindera al barrio Canuglio y que el material sea trasladado a la ex cantera de la familia Bauer, cuya autorización -según se expuso públicamente- ya existiría. La preocupación vecinal apunta a que esos terraplenes puedan alterar el escurrimiento natural del agua en una zona históricamente afectada por inundaciones.
Tras la sesión, el vecino Fabián Calabrono cuestionó duramente la decisión de depositar tierra en campos cercanos a la Ruta 31 y aseguró que la familia Bauer había dado autorización para utilizar la tosquera como destino del material removido. También expresó sospechas sobre posibles intereses inmobiliarios detrás de los rellenos y reclamó mayor transparencia sobre las autorizaciones y estudios técnicos vinculados a las obras. Sus declaraciones se dieron luego de que vecinos y funcionarios provinciales recorrieran el sector y observaran la magnitud del movimiento de suelo.
Por su parte, el concejal Agustín López defendió la necesidad de actualizar el plan hídrico y sostuvo que Areco necesita una mirada integral sobre el vínculo entre el crecimiento urbano y el comportamiento del río. Además, confirmó que uno de los pedidos formales aprobados apunta justamente a obtener información precisa sobre quién decidió depositar la tierra en esos campos y por qué no se trasladó al predio autorizado de la cantera Bauer. Según explicó, la intención es que el Municipio tenga un rol más activo en el control y seguimiento de estas intervenciones mientras continúan las obras provinciales sobre el río.

