No es solo una pared: el graffiti en nuestra productora deja más preguntas que respuestas
En la pared lateral de nuestro medio de comunicación apareció pintado, durante el último fin de semana, el siguiente mensaje:

Este graffiti combina símbolos y siglas con un claro trasfondo político:
-El corazón (♡) funciona como marca o adorno que acompaña la firma.
-El número 1312 corresponde al código de las letras A.C.A.B. (A=1, C=3, A=1, B=2), abreviatura en inglés de All Cops Are Bastards (“Todos los policías son bastardos”). Se trata de una consigna internacional muy difundida en el graffiti y en los movimientos de protesta antisistema, utilizada para expresar rechazo hacia la policía.
-Las letras SND SRG NTO aparecen fragmentadas.
Una lectura posible es que se trate de tags o firmas de quienes pintaron.
Otra hipótesis, frecuente en el lenguaje gráfico del graffiti, es que estén abreviando una palabra: SRG + NTO = SARGENTO, quedando “SND SARGENTO”.
En este caso, “SND” podría ser un segundo apodo, o la identificación de un grupo.
Lo indiscutible es que el mensaje principal es el 1312, de fuerte carga antipolicial, mientras que lo restante funciona como identificación de quienes realizaron la pintada.
Ahora bien, lo que convierte a este hecho en particularmente grave y llamativo es el lugar elegido: la pared lateral de un medio de comunicación. Aunque el texto no mencione directamente a la radio, el solo hecho de estar sobre nuestra pared implica asociar esa consigna con nuestra identidad pública, generando incomodidad e incluso pudiendo leerse como un gesto de hostigamiento simbólico hacia la prensa.
A esto se suma otro elemento no menor: el acceso al sitio es extremadamente difícil.
-Desde el interior de nuestra radio no existe acceso directo a esa pared lateral.
-El único espacio verde que hay está detrás de La Filomena, y a ese sector se accede únicamente desde dos casas que dan al fondo.
-Por el lado de la productora es imposible llegar: hay un patio interno, pero solo se ingresa a él por el frente de la radio.
-Los techos linderos son los de Prode de Alsina y La Filomena. La diferencia de altura entre el techo de Prode Alsina y el punto donde fue pintada la consigna es de no menos de cinco metros, lo cual implica que quien lo hizo necesitó de una escalera o de un dispositivo similar.
Por lo tanto, no se trata de un acto de vandalismo espontáneo: requirió planificación, acceso a propiedades colindantes y medios materiales específicos.
En lo legal, estamos frente a un delito de daño a la propiedad privada, previsto por el Código Penal argentino. El contenido del graffiti, en tanto expresión política, no es sancionable por sí mismo, pero el acto de realizarlo sobre un medio de comunicación sí constituye un hecho grave que afecta no solo a nuestras instalaciones sino también al derecho a ejercer la libertad de prensa sin presiones ni condicionamientos.
En consecuencia, el director del medio Daniel Bosco decidió radicar la denuncia formal correspondiente, no solo por el daño material, sino por la posible lectura intimidatoria que este hecho representa. Porque cuando se agrede a un medio de comunicación, se intenta también condicionar la voz libre, plural y comunitaria que defendemos día a día.

