Mientras el Municipio mantiene las exenciones, los clubes comenzaron a pagar Sanear: el cambio que nadie explicó
¿Qué pasó con los clubes y Sanear?
¿Qué ocurrió?
Varios clubes de San Antonio de Areco comenzaron a recibir facturas de Sanear por un servicio que durante años no abonaban.
¿Les quitaron las exenciones municipales?
No. Los clubes continúan exentos de distintas tasas municipales mediante la Ordenanza Fiscal vigente y los decretos de exención dictados por el Departamento Ejecutivo.
Entonces… ¿qué empezaron a cobrarles?
El servicio sanitario que presta Sanear (agua y cloacas), cuya facturación hoy realiza directamente la empresa.
¿Existe una ordenanza que diga que ahora los clubes deben pagar?
Hasta el momento no encontramos una norma que elimine expresamente una exención específica para los clubes.
¿Qué cambió entonces?
Sanear comenzó a aplicar de manera directa un nuevo esquema de facturación dentro del proceso de autonomía que la propia empresa anunció durante 2025 y 2026.
¿Los clubes fueron avisados?
Según los testimonios recogidos por Bosco Producciones, no. Muchos se enteraron cuando fueron a realizar trámites administrativos. Otros recibieron la factura y otros, ninguna de las dos.
¿Cuál es la gran pregunta?
Si el Municipio considera que los clubes cumplen una función social y los exime de distintas tasas, ¿por qué esa misma lógica no fue contemplada en el nuevo esquema de Sanear?
Cuando la información aparece fragmentada, el trabajo periodístico consiste en unir las piezas. En esta oportunidad fue necesario revisar y cruzar ordenanzas, boletines oficiales y la normativa vigente hasta reconstruir cómo se llegó a la situación actual. Otra vez…de manera que te invitamos a tomarte unos minutos para leer esta nota, te contamos todo.
Durante las últimas horas comenzó a conocerse una situación que sorprendió a varias instituciones deportivas de San Antonio de Areco. Clubes que durante años no abonaron el servicio sanitario comenzaron a recibir facturas de Saneamiento de Areco SAPEM (Sanear) y, en algunos casos, descubrieron esas deudas al momento de realizar trámites municipales.
La entrevista a Gabriel Gasparini, presidente del Club Social y Deportivo San Antonio, fue el punto de partida de esta búsqueda de información. Su relato sobre una deuda de Sanear detectada durante un trámite de habilitación motivó la revisión de la normativa, los boletines oficiales y el régimen vigente.
Según explicó, nadie de la comisión directiva había sido informado previamente de ese cambio.
La situación abrió inmediatamente una pregunta que esta productora decidió investigar.
Lo primero: los clubes siguen exentos de tasas municipales
La primera hipótesis era sencilla: que el Municipio hubiera eliminado las exenciones históricas para las entidades de bien público.
Sin embargo, la documentación demuestra otra cosa.
La Ordenanza Fiscal N.º 4915/25, publicada en el Boletín Oficial Municipal N.º 642/2025, mantiene beneficios para las entidades de bien público debidamente registradas, instituciones educativas, universidades, templos y otras organizaciones sociales respecto de distintos componentes de la Tasa por Servicios Urbanos y tributos relacionados.
A su vez, durante este año el Departamento Ejecutivo dictó decretos individuales ratificando esas exenciones para numerosos clubes e instituciones del distrito.
Es decir: los clubes continúan siendo reconocidos por el Municipio como entidades que merecen un tratamiento diferencial.
Entonces, ¿qué comenzó a cobrarse?
La respuesta aparece en otro capítulo completamente distinto de la misma Ordenanza Fiscal.
El Título XVI – Tasa por Servicios Sanitarios establece que el servicio es prestado por Saneamiento de Areco SAPEM (Sanear) en el marco de su contrato de concesión.
La norma dispone además que todos los inmuebles ubicados dentro del área servida deben abonar el servicio, aun cuando no hagan uso efectivo del mismo.
Más adelante identifica quiénes son los responsables del pago y, allí, no incorpora ninguna exención específica para clubes o entidades de bien público.
Finalmente, el artículo 228 establece un cambio fundamental: Sanear es la encargada de liquidar, facturar, emitir, enviar y cobrar directamente los servicios sanitarios.
Ese punto coincide exactamente con el proceso que BoscoProducciones viene documentando desde 2025.
Un cambio de paradigma que ya había sido anunciado
En diciembre de 2025 y abril de 2026 esta productora publicó dos entrevistas donde las autoridades de Sanear explicaban el nuevo modelo de funcionamiento.
La empresa comenzaba a separarse administrativamente del Municipio.
La facturación dejaba de integrarse con las tasas municipales.
Y Sanear empezaba a asumir el recupero de sus propios ingresos como cualquier prestadora de servicios públicos.
Hoy ese proceso parece tener una consecuencia concreta que no había sido suficientemente discutida: instituciones que históricamente no pagaban comenzaron a recibir facturas.
Lo que todavía no aparece
Durante esta investigación se revisaron la Ordenanza Fiscal N.º 4915/25, la Ordenanza Impositiva N.º 4916/25, publicadas en el Boletín Oficial Municipal N.º 642/2025, además de la normativa vinculada al régimen sanitario.
Hasta el momento no apareció una resolución, ordenanza o decreto que elimine expresamente una exención histórica para los clubes.
Eso conduce a otra hipótesis.
No necesariamente existía una exención escrita.
Es posible que durante años simplemente se hubiera mantenido una práctica administrativa o una decisión política de no facturarles.
Con el nuevo esquema de autonomía y facturación directa, esa práctica habría dejado de aplicarse.
Es una diferencia importante.
Porque no sería una exención derogada.
Sería el final de un criterio histórico.
La pregunta política que queda abierta
Y es, quizás, la más importante de todas.
Si el propio Municipio reconoce la función social que cumplen los clubes y continúa eximiéndolos de distintas tasas municipales, ¿por qué esa misma mirada no fue incorporada al nuevo régimen de Sanear?
Los clubes no son comercios.
No son empresas privadas.
Sostienen escuelas deportivas, contienen a cientos de chicos, mantienen infraestructura enorme con cuotas sociales, rifas, subsidios y el trabajo voluntario de decenas de vecinos.
La pregunta, entonces, no es si Sanear debe cobrar.
La pregunta es otra.
¿Era razonable aplicar el nuevo sistema exactamente igual para una empresa privada que para un club de barrio sin revisar previamente el impacto que tendría sobre instituciones que cumplen una función social esencial?
Porque ordenar las cuentas de una empresa pública puede ser un objetivo legítimo.
Pero también lo es proteger a quienes, todos los días y muchas veces sin recursos suficientes, hacen un trabajo que el propio Estado reconoce como indispensable para la comunidad.
Otra pregunta sobre transparencia
La investigación deja además otro interrogante abierto.
Si Sanear funciona como una Sociedad Anónima con Participación Estatal Mayoritaria (SAPEM) y cuenta con un Directorio que adopta decisiones sobre el funcionamiento del servicio, ¿por qué esas resoluciones, actas o decisiones administrativas no pueden consultarse en su sitio oficial?
Al momento de reconstruir esta información, la página web de Sanear publica información institucional, campañas, obras y servicios, pero no ofrece un espacio donde vecinos e instituciones puedan acceder a las resoluciones del Directorio o conocer los fundamentos de decisiones que tienen impacto económico directo sobre la comunidad.
La publicidad de esos actos no sólo fortalecería la transparencia y el acceso a la información pública, sino que además permitiría comprender cómo se adoptan cambios como el que hoy alcanza a los clubes, evitando que las instituciones se enteren de una modificación cuando reciben una factura o necesitan tramitar una habilitación.
Porque la transparencia no consiste únicamente en mostrar lo que se hace.
También implica explicar cómo y por qué se toman las decisiones.
