La Matera se llenó por una causa noble: ayudar al CEC 801
A pesar de la jornada lluviosa, una importante cantidad de vecinos acompañó este sábado por la noche la peña organizada a beneficio de la Asociación Cooperadora del CEC 801 “La Huella de Areco”. El encuentro se realizó en la matera del Parque Criollo, con músicos locales, baile y servicio de cantina. Lo recaudado ayudará a concretar uno de los objetivos que la institución se propuso para este año: renovar el mangrullo que utilizan diariamente más de 230 chicos.
La convocatoria superó incluso las expectativas de los organizadores. Geraldina Moreira, directora del CEC 801, explicó que eligieron la matera porque sabían que se trataba de un espacio capaz de convocar a las familias y a quienes disfrutan de las peñas, aunque la respuesta del público terminó siendo mayor de la esperada.
La jornada contó con la participación solidaria de numerosos artistas locales, entre ellos Los Hermanos Cairo, David y Alan Tapia, Los Cartoneros, Benicio Tatta y Alfonso Carnero, además de otros músicos que se sumaron a la propuesta.
Moreira destacó especialmente el acompañamiento que recibe el CEC no solamente para este tipo de eventos, sino durante todo el año.
“La Asociación de Amigos trabaja siempre y colabora mucho. Siempre estamos muy agradecidas. Nos ayudaron, como toda la comunidad educativa del Centro, que también apoya: las familias, los auxiliares, docentes, siempre sumándose”, expresó la directora.
La cooperadora sostiene diferentes iniciativas para generar recursos. Entre ellas se encuentra una rifa mensual que desde hace varios años representa un ingreso importante, además del aporte de las cuotas sociales de las familias. Sin embargo, las necesidades son permanentes y este año existe un objetivo concreto: reemplazar el antiguo mangrullo de madera del patio por uno nuevo de plástico.
Un juego para más de 230 chicos
El actual mangrullo lleva años de uso y requiere tareas periódicas de mantenimiento y reparación. Alejandra Tatta, integrante del equipo de auxiliares del CEC, explicó la importancia que tiene ese espacio de juego para los alumnos.
“Tiene varios años, todos los años nos encargamos de ir pintando, restaurando, se van sumando los vecinos también a repararlo, pero son más de 230 chicos que utilizan ese mangrullo, tanto turno mañana como turno tarde. La idea es cambiarlo por uno mejor y estamos acá por eso, a ver si lo logramos”.
La intención es incorporar una estructura más segura y duradera que pueda convertirse en una nueva propuesta lúdica para el patio. Se trata de una inversión importante, por lo que desde la institución continúan trabajando para reunir los fondos necesarios.
Desde el CEC también agradecieron al Municipio por facilitar el espacio, a la Asociación de Amigos del Parque Criollo, a José Bogarín, a los músicos que participaron desinteresadamente y a toda la comunidad educativa que colaboró con la organización.
La Asociación Cooperadora trabaja durante todo el año para reunir fondos que permitan afrontar las necesidades del CEC. Entre las principales iniciativas se encuentra una rifa que circula desde hace varios años y que genera un ingreso mensual importante para la institución, además de las cuotas sociales que aportan las familias. Aun así, los gastos son numerosos y para este año se fijaron un objetivo concreto: reunir el dinero necesario para reemplazar el viejo mangrullo de madera del patio por uno nuevo de plástico.
La peña volvió a mostrar algo que las entrevistadas remarcaron durante la noche: detrás del CEC existe una comunidad que responde cada vez que la institución necesita una mano.























