Chamico abrió sus puertas a las escuelas: sembrar la semilla del teatro desde chicos

Esta semana, Galpón Chamico se llenó de chicos. Por unas horas, la sala cambió su dinámica habitual para recibir a alumnos y docentes de distintas escuelas de San Antonio de Areco. Hubo teatro, música, juego y una idea detrás de todo: que encontrarse con el arte no dependa de poder pagar una entrada.

La actividad se desarrolló durante dos jornadas y reunió a alumnos de las escuelas Nº 1, 4, 8, 10 y 17 y del JIRIMM Nº 3, en el marco del Día del Estudiante y la Semana de las Artes.

Sobre el escenario estuvo “Planeta Azul”, espectáculo de Gonzalo Alfonsín que propone viajar por distintos lugares del mundo a través del teatro y la música. Geografía, respeto y compañerismo aparecen atravesados por el juego y por un intercambio permanente con el público.

Pero esta vez, además de lo que sucedía sobre el escenario, había otra historia detrás.

Galpón Chamico es un proyecto cultural y social autogestivo, organizado como cooperativa de trabajo. Sostener una sala independiente implica mucho más que abrir sus puertas el día de una función: hay trabajo, tiempo y esfuerzo detrás de cada actividad. Esta vez, además, fueron sus propios integrantes quienes se acercaron a las escuelas para invitarlas.

Santiago Colatruglio, integrante del proyecto, lo resumió con una frase sencilla: “Queremos sembrar una semilla para que los chicos puedan tener propuestas teatrales y que no sea un impedimento nada, ni la plata ni ninguna otra cuestión”.

Fue la primera vez que Chamico recibió a instituciones educativas en una jornada de esta magnitud, y la intención es que no sea la última.

Mientras tanto, el Galpón sigue andando. El 3 de octubre tendrá una nueva edición de Rock & Pizza, con música en vivo, y el 10 de octubre será el turno de la actriz y clown Julieta Carrera, que llegará desde Buenos Aires para presentar “No Me Muero”, un unipersonal con puesta en escena en 360 grados.

Entre funciones, talleres y nuevas iniciativas, Chamico continúa sosteniendo una apuesta que no es sencilla para un proyecto independiente. Esta semana, ese esfuerzo tuvo una imagen distinta: una sala llena de chicos descubriendo que el teatro también puede ser un lugar para ellos.

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