La fiscal impositiva hecha a medida de LLA llega en el peor momento económico y retrocede en derechos conquistados
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El Concejo Deliberante de San Antonio de Areco tuvo su última sesión ordinaria con la composición saliente y habilitó un cambio profundo en el mapa político local. Con la salida de siete concejales, el bloque oficialista que encabeza Francisco Ratto -un espacio que viene del riñón del PRO, Viva Areco, Juntos y otras alianzas o mutaciones y ahora alineado a La Libertad Avanza- mantendrá cinco bancas, al igual que el peronismo. Pero la mirada estará puesta en las decisiones del radicalismo, que desde diciembre tendrá cuatro ediles propios y pasará a ocupar un rol decisivo para la aprobación o el freno de cada proyecto que llegue al recinto. La UCR quedó con el control del péndulo legislativo.
Cómo queda el Concejo a partir del 5 de diciembre
Con la jura de los nuevos concejales, el cuerpo quedará conformado así:
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Fuerza Patria (peronismo): Mendizábal, López, Barrera, Ramallo y Sorchilli.
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PRO – Viva Areco (La Libertad Avanza): Domínguez, Brastchi, Bruno, Ortelli y Caballero.
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UCR: Caracoche, Barañuk, Alonso y Pereyra.
La nueva presidencia del cuerpo se definirá en la sesión extraordinaria de asunción.
Suárez cuestionó el nuevo esquema impositivo: “Implica una regresión”
Suárez explicó que el proyecto oficial genera resultados contradictorios para el sector comercial. Según detalló, los comerciantes inscriptos no tendrán aumento en los mínimos de Seguridad e Higiene y se mantiene la alícuota para esos contribuyentes. En cambio, sí se incrementa la carga para los monotributistas, lo que elimina uno de los criterios de progresividad del tributo.
En la nueva estructura se quitan de la tasa de Seguridad e Higiene los componentes de salud y educación para el sector comercial. Para Suárez, ese movimiento distorsiona el esquema y termina afectando a quienes tienen menor capacidad contributiva.
“Implica una regresión. Significa que aquellos que menos capacidad contributiva tienen van a estar pagando más porque incrementan a los monotributistas.”
Además, advirtió que el Ejecutivo aplica un aumento del 10% en la tasa urbana y rural, un porcentaje menor a la inflación, pero que no viene acompañado por explicaciones sobre cómo se sostendrán los servicios municipales.
Suárez señaló que esta lógica fiscal se aplica en un municipio donde persisten falencias en áreas esenciales. Y apuntó directamente a la falta de planificación sobre la reducción de recursos:
“Hay falta de servicios están haciendo un recorte en seguridad en salud, en educación, y ¿qué pasa? ¿Hacia dónde van?”
En cuanto al aumento del 25% en la tarifa de Sanear, consideró que es coherente con la estructura de costos y con la inflación.
Jardines maternales: Alerta por un retroceso social
El punto más sensible para Suárez y la comunidada en general es la decisión del Ejecutivo de volver a arancelar los jardines maternales municipales. Señaló que la tasa de educación -que sostenía parte del sistema- queda eliminada del esquema de Seguridad e Higiene para trasladarse directamente al bolsillo de las familias.
“Pegamos un retroceso grande porque la tasa de servicios de educación se va a poner nuevamente aquellos que van a los jardines maternales de 50 mil pesos por mes”
La concejal cuestionó que no hubo información oficial sobre los criterios del cobro ni mecanismos claros de exenciones. Advirtió que la medida vuelve a generar obstáculos burocráticos para las familias que necesitan el servicio, en un municipio donde durante años se consolidó el acceso a los maternales como una política social.
Finalmente, apuntó directamente al gobierno municipal:
“El Ejecutivo Municipal y los concejales tendrán que defender esta situación de por qué arancelar los jardines maternales en San Antonio Areco cuando entendemos que es una de nuestras grandes perlas.”

