EXCLUSIVO | Ignacio Vallestino: las pruebas que permitieron reabrir una causa archivada
por Jimena Ruiz
La colocación de una Estrella Amarilla en memoria de Ignacio Salvador Vallestino, fallecido a los 42 años tras un siniestro vial en Areco, reunió a su familia con representantes del Ministerio de Transporte bonaerense y Viviam Perrone, referente de Madres del Dolor. En una entrevista exclusiva con Boscoproducciones, el abogado Natalio Nicodemo explicó cómo se reconstruyeron los hechos y qué permitió reabrir una investigación judicial que había sido archivada.
Una Estrella Amarilla pintada en la intersección de avenida Alvear y Rivadavia, recuerda a Ignacio Salvador Vallestino, quien falleció el 16 de mayo de 2025, a los 42 años, como consecuencia de las lesiones sufridas en un siniestro vial ocurrido casi un mes antes.
La pintada y colocación del símbolo contó con la presencia de representantes del Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires y de Viviam Perrone, una de las fundadoras de la asociación civil Madres del Dolor, quienes llegaron a San Antonio de Areco para acompañar a la familia Vallestino.
Perrone es madre de Kevin Sedano, un adolescente de 14 años que murió en 2002 tras ser atropellado por un automovilista que se dio a la fuga. Desde entonces, se convirtió en una referente nacional en la lucha por la seguridad vial, los derechos de las víctimas y el acceso a la Justicia.
La colocación de la Estrella Amarilla había sido aprobada previamente por el Concejo Deliberante local. El miércoles 21 de octubre, el homenaje y el reclamo de justicia de la familia fueron difundidos a través de las redes sociales de Perrone y del abogado Natalio Nicodemo.
Pero detrás de esa estrella hay una historia que todavía espera respuestas.
Para reconstruir las circunstancias del siniestro y conocer el estado actual de la investigación, Boscoproducciones entrevistó en exclusiva al Dr. Natalio Nicodemo, abogado de la familia Vallestino, cuya intervención permitió revertir el archivo de la causa y avanzar con nuevas medidas judiciales.
Las cámaras que permitieron reconstruir el siniestro
Según las actuaciones judiciales, el 18 de abril de 2025, alrededor de las cinco de la madrugada, Ignacio circulaba en una motocicleta Yamaha Crypton por avenida Alvear cuando se produjo una colisión con una camioneta Ford Ranger que transitaba por calle Rivadavia.
El motociclista sufrió graves lesiones y falleció el 16 de mayo, 28 días después del hecho.
Nicodemo explicó que la investigación presentó dificultades desde el comienzo. Inicialmente, ante la falta de testigos presenciales y de elementos que permitieran reconstruir lo ocurrido, se consideró la posibilidad de que Ignacio hubiera perdido el control de su motocicleta y caído solo.
Sin embargo, el análisis de cámaras de seguridad privadas ubicadas en las inmediaciones de la intersección permitió identificar la participación de otro vehículo y reconstruir sus movimientos antes y después del impacto.
Según la reconstrucción sostenida por la representación de la familia, la camioneta habría ingresado desde Rivadavia al cruce con avenida Alvear, una arteria de doble sentido de circulación dividida por un bulevar central, sin respetar la prioridad de paso del motociclista.
La hipótesis presentada por el abogado indica que la parte frontal de la camioneta impactó contra el lateral izquierdo de la motocicleta, provocando la caída de Ignacio.
Las cámaras también permitieron reconstruir lo sucedido posteriormente. El letrado sostuvo que el conductor se retiró del lugar, regresó minutos después y recogió elementos que se habrían desprendido de su camioneta, antes de volver a alejarse sin asistir a la víctima.
Además, señaló que esa conducta dificultó las primeras actuaciones y que, al no permanecer el conductor en el lugar, no fue posible realizarle una prueba de alcoholemia en ese momento. Por lo tanto, no puede establecerse si había consumido alcohol.
Las circunstancias posteriores al choque forman parte de los aspectos en estudio.
Una causa archivada y una decisión que cambió el rumbo

La investigación, tramitada ante la Unidad Funcional de Instrucción N.º 2 del Departamento Judicial de Mercedes, fue archivada el 18 de agosto de 2026.
La decisión se fundamentó en la insuficiencia de elementos para acreditar una posible infracción al deber de cuidado por parte del conductor de la camioneta. Entre las dificultades señaladas figuraba la imposibilidad de establecer con precisión la velocidad a la que circulaba el vehículo.
Al intervenir en representación de la familia, el Dr. Nicodemo consideró que la valoración de las pruebas había sido incompleta y solicitó la revisión de esa decisión ante la Fiscalía General.
Su planteo se concentró en una cuestión fundamental: más allá de la velocidad exacta de la camioneta, correspondía determinar si su conductor había respetado las normas de prioridad de paso y adoptado las precauciones necesarias antes de ingresar a la avenida.
Sostuvo -también- que las imágenes de seguridad debían analizarse integralmente, especialmente en relación con los movimientos de ambos vehículos antes y durante la colisión.
El 2 de octubre de 2026, la Fiscalía General Adjunta de Mercedes revocó la resolución de archivo y ordenó la reapertura de la investigación, al considerar necesario profundizar el análisis de la posible infracción a las normas de prioridad de paso.
De esta manera, la intervención de Nicodemo permitió que una investigación que había sido archivada continuara su recorrido judicial.
El conductor fue convocado a declarar
Como parte de las medidas posteriores a la reapertura, el conductor de la camioneta, fue convocado a prestar declaración en los términos del artículo 308 del Código Procesal Penal bonaerense.
La audiencia se realizó el martes 20 de octubre de 2026. Según confirmó Nicodemo a Boscoproducciones, el imputado ejerció su derecho a guardar silencio.
La causa continúa abierta bajo la calificación de homicidio culposo y todavía no existe una resolución definitiva sobre la responsabilidad penal del conductor.
La representación de la familia también solicitó que se contemplen las circunstancias agravantes vinculadas con la presunta fuga y la falta de asistencia a la víctima, aspectos cuya valoración corresponde a la Justicia.
El abogado considera que la investigación cuenta con elementos para avanzar hacia una eventual elevación a juicio oral y público, aunque esa instancia aún no fue dispuesta judicialmente.
Una estrella que recuerda y una familia que espera
La Estrella Amarilla representa un homenaje a Ignacio Salvador Vallestino y, al mismo tiempo, mantiene visible el reclamo de su familia.
En el comunicado difundido junto con el homenaje, sus familiares insistieron en la necesidad de esclarecer las circunstancias del siniestro, determinar las responsabilidades que pudieran corresponder y conocer qué sucedió aquella madrugada.
Para el Dr. Nicodemo, quien lleva décadas dedicado a la representación de víctimas, el objetivo es que la familia pueda obtener respuestas a través de la Justicia.
Durante su diálogo con Boscoproducciones, el abogado explicó que su prioridad es reconstruir lo sucedido y que, a partir de las pruebas reunidas, sea la Justicia la que determine si existen responsabilidades penales.
La reapertura de la investigación significa que la Justicia consideró necesario continuar examinando las pruebas y profundizar el esclarecimiento del hecho. Dicho de otro modo, que habría pruebas suficientes para conocer la verdad del trágico hecho.
En Alvear y Rivadavia, una Estrella Amarilla recuerda que Ignacio Salvador Vallestino tenía 42 años cuando murió. Su familia ya no podrá recuperar su vida, ni los años que quedaron por delante. Solo espera que la Justicia pueda darle aquello que todavía le debe: una respuesta. Porque perder a alguien es un dolor irreparable. Tener que luchar para conocer la verdad agrega una herida que nunca debió existir.


