EN LA IDA, SIN VENTAJAS

El tránsito del atardecer a la noche del domingo dejó otra clara señal de que el nuestro es un pueblo muy futbolero, y los partidos de ida de las semifinales del Torneo ‘Diez años de la UNSAdA’, en Primera División del fútbol masculino, llevaron a más de mil personas a sus tribunas.

 


En el primer turno Huracán, con un enorme acompañamiento en cantidad y fervor de parte de su gente, recibió a San Carlos, que llegó con algunas ausencias importantes en su formación inicial. Revitalizado por la épica victoria ante San Patricio, el equipo de Miguel Ángel López salió decidido a marcar una diferencia, pero debió esperar hasta el minuto 40, cuando Marcos Camargo demostró que se lleva muy bien con el gol, y puso el 1 a 0.  En el segundo capítulo los de la Plaza Gómez no tuvieron tiempo de plasmar su libreto, porque a los 6’ Camargo vio su segunda tarjeta amarilla y debió dejar el campo de juego.

Con esa ventaja el campeón vigente redobló su esfuerzo, y el premio llegó a los 14’, cuando Benjamín Ojeda aprovechó una ventaja del fondo del Globo y decretó el empate. También los de Capitán Sarmiento quedaron con un futbolista menos, porque Joaquín Rabellino fue expulsado. Los visitantes tomaron el control del trámite pero chocaron contra la seguridad de Pepe Cicarella en el arco, y también corrieron riesgo por alguna contra rojinegra. Otro detalle importante fue la seria lesión que sufrió Tomás Risso, en el hombro izquierdo, lo que –cuanto menos- lo pone muy en duda para la revancha. Eso, sumado a la ausencia de Carmargo por expulsión, significarían las ausencias sensibles de los dos tanques de potencia en el Globo, para enfrentar al potente equipo de Julio Rossich como visitantes.

Luego de ese empate se hizo el recambio de público y llegó el tiempo del fuerte clásico entre Rivadavia y River, que tuvo más nervios que aciertos. Las emociones se dieron en cuentagotas, por ejemplo, un tiro en el caño derecho del arquero por parte de Nicolás Ponce para los de la Plaza Belgrano. Enfrente el Panzanegra insinuó con las corridas de sus veloces delanteros, y apariciones de Diego Arce. Enzo Canali modificó el esquema inicial, pero no apareció la fórmula efectiva para derrotar a Luis Zapata. Los últimos minutos del encuentro fueron favorables a los de Maxi Sánchez, pero tampoco pudieron cantar victoria, y la noche se cerró con otra igualdad. Serán necesarios otros 90’ -y penales, si no se sacan ventaja- para saber quién pasa a la final.

Banderas, humo, mucho colorido en las tribunas, duelo de hinchadas y más ansiedad que certezas. Dos semifinales empatadas y la espera al próximo fin de semana para saber quiénes serán los que irán por el título. El pulso futbolero no descansará, y con los últimos minutos del domingo de igualdades empezó la cuenta regresiva, dándole a nuestra ciudad otro condimento de alta tensión.

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