Del hospital que nunca se construyó al que se sostiene con obras locales: ocho años de Durañona sin “mientras tanto” y dos gestiones de Ratto para revertirlo
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En el marco de la segunda gestión de Francisco Ratto, el Hospital Emilio Zerboni volvió a ocupar un lugar central en la agenda municipal. Las obras de reparación de techos y mejoras en la red de gas avanzan en distintas etapas, financiadas íntegramente con recursos municipales. Se trata de trabajos que comenzaron a gestionarse luego de que los propios empleados difundieran un video que mostraba el deterioro de la infraestructura, especialmente visible en días de lluvia. En aquel momento, el intendente había asegurado que las tareas se estaban realizando por sectores, y hoy esas obras muestran resultados concretos.

De la idea de un hospital nuevo al mantenimiento postergado
Durante los ocho años de la gestión del ex intendente Durañona, la política sanitaria local estuvo marcada por la idea de construir un hospital nuevo. Sin embargo, ese proyecto nunca se materializó y, en paralelo, no se priorizó el mantenimiento sostenido del único efector de salud del distrito. Jamás se pensó en el “mientras tanto”: en conservar y mejorar la infraestructura existente mientras se proyectaba la obra mayor. El propio ex jefe comunal reconoció públicamente esa falta de atención edilicia que hoy representa un desafío acumulado para la administración actual.

El Zerboni, con más de un siglo de historia, combina infraestructura antigua con áreas nuevas y en desarrollo, como la unidad crítica actualmente en construcción. Esta convivencia entre sectores modernos y otros con problemas estructurales exige intervenciones constantes, especialmente en techos, canaletas y cañerías que habían quedado obsoletas.
Obras con recursos locales
En esta etapa, la obra más significativa fue la reparación completa del sector de maternidad, uno de los más deteriorados. Se colocó un sobretecho nuevo, se cambiaron canaletas y bajadas, y se reemplazó una cañería de gas que llevaba años cortada, en el marco de una obra integral de la red que actualmente está en ejecución. Las tareas se extendieron también a pediatría y a los dormitorios de guardia. El monto total invertido entre techos y gas ronda los 50 millones de pesos, provenientes de tasas municipales. Según informaron las autoridades, la obra de gas -con un presupuesto de 20 millones- está en curso y próxima a ser aprobada por la empresa proveedora.

Quedan sectores pendientes de intervención, en particular un techo de losa en la zona de guardia, donde en cada lluvia se forma una verdadera catarata de agua que afecta el funcionamiento diario. La Secretaría de Obras Públicas trabaja en la planificación de las próximas etapas, con el objetivo de garantizar tanto la calidad de atención como las condiciones edilicias para trabajadores y pacientes.
Política y tensiones en campaña
El hospital no es solo escenario de obras: también lo ha sido de tensiones políticas. Durante la última campaña electoral, dos candidatos del espacio Potencia montaron una puesta mediática en torno a un supuesto problema con el gas, generando alarma en la comunidad. La situación fue denunciada ante la Justicia y se encuentra en proceso de investigación. Ratto no dejó pasar ese episodio, que calificó como un intento de utilizar el hospital para hacer “política sucia”.
Más allá de las disputas partidarias, el Ejecutivo municipal insiste en que las mejoras se financian exclusivamente con recursos locales y que no se han recibido aportes externos. El mensaje apunta a reforzar la idea de una comunidad que sostiene su hospital a través del pago de tasas, en contraposición con gestiones anteriores que apostaron a grandes obras nuevas sin consolidar el mantenimiento de la infraestructura existente.
