De tener Coronavirus a donar plasma: el camino de los pacientes recuperados

Podríamos llamar a estas líneas “de cómo el primer caso de Covid 19 en Areco pasó del temor a salvar vidas… y otras historias”, porque sin ánimo de “spoilers” la verdad es que el final no solo es bueno, sino recomendable.

Se trata de Bautista Saraví, el primer caso de Covid19 en nuestra ciudad y también de sus padres, Nicolás y Fabiana, ambos también contagiados de coronavirus. Después de pasar un año en Francia y ante la perspectiva de la suspensión de los vuelos, Bautista regresó a Areco y se aisló en su casa. En diálogo con “Noticias”, contó que “en ese momento los hisopados tardaban unos siete días, cuando me enteré que tenía coronavirus ya me sentía perfecto“, por lo que “viví los síntomas sin saber” entonces no tuvo el miedo de haber tenido ese virus, pero  “cuando me enteré fue feo”

Lo fuimos a buscar el 15 de marzo“, siguió Nicolás Saraví, “cuando veníamos para Areco ya teníamos todo preparado para la cuarentena. En el trabajo me había mudado acá con la oficina y estuvimos pertrechados en casa, organizados y a los dos días Bauti apareció con síntomas“.

Así, “estuvimos sesenta días metidos en la casa,  pero bien. En ningún momento tuvimos miedo. La pasamos bien, sin grandes dolores de cuerpo, es como una gripe medio rara” continuó, y agregó que su hijo fue “casi asintomático” y su esposa Fabiana y él tuvieron “fiebre y mucho dolor de cabeza, en ese momento no había hisopados. Entonces nos quedamos en casa, desde el hospital nos dijeron que nos cuidemos y si teníamos síntomas raros de falta de aire y eso avisemos,  pero la pasamos en casa normal, como la pasa el 95 por ciento

Padre e hijo coincidieron en que hablar de esto, después de haber pasado por la enfermedad “hace bien, porque la gente está muy asustada” y mejor aún es contar lo que pasó después: comenzar con la donación de plasma.

Porque el miércoles, Bautista y Nicolás – ese es el buen final de esta historia – viajaron a La Plata y donaron plasma. Les llevó muy poco tiempo  y en el marco de un equipo que cuentan los trató muy bien, pudieron ayudar a otros que necesitan hoy ese tratamiento. Coordinados desde aquí por el doctor Claudio Rodríguez, Nicolás contó que lo pasaron “bárbaro y cuando salí de ahí dije, en quince días vuelvo”.

Queríamos transmitir que la donación de plasma es mucho menos traumática que la donación de sangre” agregó,  y el resultado “es muy gratificante. Emociona saber que  esa misma tarde  a tu plasma lo recibieron 5 enfermos , me sacaron para cinco personas grandes y un bebé y a Bauti  para cuatro y un bebé”.

Las donaciones van a un centro de plasma y de ahí se derivan a los lugares donde los necesitan. “La idea es que la gente sepa“enfatizó Nicolás, “que todos los recuperados se animen a hacerlo“. “Lo lindo de esto es poder donar plasma” siguió, por eso a “estas cosas hay que hablarlas. La gente se calla, tiene algún síntoma, no llama al hospital y tiene vergüenza de decir tuve coronavirus“.

Porque si se oculta todo, este ‘bicho’ nos gana. La idea es que el tuvo, tome conciencia que tiene un arma en la mano que puede curar un montón de gente“, concluyó Nicolás, y emocionado, recordó que en esto es fundamental “no discriminar a la gente que tiene coronavirus, te toca a vos, a tu primo a tu hermana… El ‘bicho’ este es muy contagioso“. Después, tomar conciencia de donar el plasma, esta “linda acción que realmente no te olvidas nunca“.

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