Corazones Vagabundos: Mendizábal cambió el eje del debate y el expediente volvió a comisión por unanimidad
Última sesión del Concejo Deliberante: foto de Tapa, concejal Soledad Suviela
Mientras el oficialismo planteó un debate centrado en la disponibilidad de recursos y el esfuerzo económico que realiza el Municipio para acompañar a la institución, Mendizábal trasladó la discusión hacia otro plano: el de las responsabilidades del Estado. El debate dejó de girar alrededor de cuánto dinero se destina a Corazones Vagabundos para poner el foco en una pregunta más profunda: ¿por qué una organización integrada por voluntarias debe hacerse cargo de una tarea que debería estar respaldada por una política pública permanente?
Lo que parecía ser un debate sobre el financiamiento de Corazones Vagabundos terminó exponiendo una discusión mucho más profunda: cuál es el verdadero rol del Estado frente a una institución que, desde hace años y de manera voluntaria, sostiene buena parte de las respuestas al problema de los animales abandonados en San Antonio de Areco.
La discusión se inició con la intervención de la concejal oficialista Soledad Suviela, quien, al fundamentar la postura del Ejecutivo municipal, enumeró las distintas acciones que el Municipio sostiene para acompañar a Corazones Vagabundos. Mencionó el comodato del predio donde funcionan los caniles, el contrato para su limpieza y mantenimiento, la transferencia mensual de un millón y medio de pesos para gastos generales y el porcentaje que la institución recibe por la venta del aceite vegetal usado recolectado por la Dirección de Ambiente.
“Hay una realidad: seguir afectando partidas implica que aquellos gastos que tengan que realizarse por partidas no afectadas después no tengan una base presupuestaria”, sostuvo Suviela.
Fue entonces cuando pidió la palabra la concejal de Unión por la Patria Areco, Florencia Mendizábal. Sin elevar el tono y con un planteo sereno, cambió el eje del debate.
La edil sostuvo que el Municipio no le hace un favor a Corazones Vagabundos cuando aporta recursos para su funcionamiento. Por el contrario, recordó que la institución asume diariamente una tarea vinculada a la salud pública y al control de la población animal porque el Estado aún no ha logrado resolver de manera integral esa problemática mediante políticas públicas sostenidas.
En ese sentido, recordó que la asociación afronta gastos cada vez mayores para alimentar y atender a decenas de animales, al tiempo que en reiteradas oportunidades ha debido hacer públicas sus dificultades económicas para continuar funcionando. También señaló que el comodato del predio no constituye un beneficio extraordinario, sino la herramienta necesaria para que la organización pueda desarrollar una tarea que termina dando respuesta a una necesidad de toda la comunidad.
“No le está haciendo un favor a Corazones Vagabundos, sino que más bien le está dando un trabajo y una responsabilidad, que es hacerse cargo de los perros de la calle”, recordó Mendizabal respecto del comodato.
Mendizábal también solicitó que el expediente regresara a comisión hasta contar con información vinculada a la recaudación proveniente de multas, datos que resultan indispensables para evaluar el alcance de la iniciativa y fue aprobado por unanimidad.
Florencia Mendizábal

