Obras hídricas clave avanzan en San Antonio de Areco: desagües pluviales en Ex Feria y ensanchamiento del cauce del río

Tiempo estimado de lectura 3 minutos

Tras la fuerte inundación que en mayo dejó más de 400 milímetros de lluvia en un solo día, dos obras fundamentales para mitigar el impacto de futuras crecidas avanzan con ritmo sostenido: el ensanchamiento del cauce del río Areco y el sistema de desagües pluviales en el barrio Ex Feria.

Ambas intervenciones, con financiamiento mixto entre el Municipio y la Provincia de Buenos Aires,  forman parte de un plan integral para enfrentar un problema histórico del distrito: el anegamiento de calles y la vulnerabilidad hídrica ante lluvias intensas.

Ensanchamiento del cauce del río: una obra que ya muestra resultados

La empresa Ecodyma retomó la obra de ensanchamiento del río Areco apenas diez días después del temporal, con todo su equipamiento en funcionamiento: retroexcavadoras, camiones y maquinaria complementaria. Actualmente se trabaja en el tercer lote, en dirección ascendente hacia el casco urbano.

Desde el Municipio informaron que la obra ya empieza a ser visible desde el barrio Don Pancho y que se conectará con el puente de la Ruta 8, donde comenzó la construcción de un aliviador.

Además, se iniciaron gestiones ante la Provincia para duplicar la capacidad de paso del agua bajo la Ruta 41, mediante la construcción de un nuevo puente de 180 metros de luz (el actual es de 90 metros), lo que requiere también la readecuación de una tubería de gas.

“Sabemos lo que pasó, fue un drama para toda la sociedad, pero no vamos a dejar de trabajar. Esta obra es la correcta: ya se notan cambios en el comportamiento del río”, afirmaron autoridades locales durante una recorrida con vecinos afectados, quienes pudieron ver de cerca el volumen de tierra removido y el despliegue de maquinaria pesada.

Desagües pluviales en Ex Feria: el 85% ya está ejecutado

En paralelo, en el barrio Ex Feria avanza la construcción del sistema de desagües pluviales subterráneos. Esta obra busca canalizar el agua de lluvia a través de ductos que reemplazan los desagües a cielo abierto, reduciendo la erosión de calles y evitando inundaciones en viviendas que, por estar a menor nivel que el cordón cuneta, solían verse afectadas.

“Lo que se ve en la calle Sorchilli es un gran conducto subterráneo con caños de más de un metro de diámetro que cruza la Ruta 31 y se conecta con un cauce natural. Ya están realizadas todas las conexiones del barrio”, explicó la arquitecta Florencia Mallo, encargada de la supervisión técnica.

La obra, que ya tiene un avance del 85%, se completará en los próximos tres meses con la habilitación de los sumideros y la nivelación final del terreno. Además, se incluyeron 200 metros de cordón cuneta sobre la calle Tapia.

No obstante, se detectaron vertidos cloacales por parte de algunos vecinos, lo que generó preocupación por el estado sanitario. “Es responsabilidad de todos cuidar esta inversión. Hemos notificado a quienes tiran los desechos a la calle, porque esto es una cuestión de salud pública”, advirtieron.

Ambas obras representan una apuesta estructural a largo plazo para mejorar el escurrimiento del agua en la ciudad. En un contexto económico complejo y con eventos climáticos cada vez más extremos, el Municipio y la Provincia destacan la continuidad de los trabajos como una señal de compromiso y planificación.

Nota Anterior

"Velocidad letal": una charla que transformó el aula en espacio de conciencia

Siguiente Nota

Nuevo jefe del Comando de Prevención Rural