Dos menores heridos en un operativo policial nocturno en Areco: golpes, gas pimienta y controles “ocultos” sin señalización
Vanina y Daniela, madres de los adolescentes lastimados por la policía, dan declaraciones a esta productora y dejan asentado su permiso de publicación de audio e imagenes.
En pocas líneas
- Dos menores resultaron heridos durante un operativo policial nocturno en San Antonio de Areco y sus familias denuncian violencia institucional.
- Efectivos policiales ocultos y sin señalización interceptaron a los adolescentes en moto: uno terminó con el labio destrozado tras recibir un golpe de puño y el otro sufrió quemaduras por gas pimienta.
- El hecho generó una fuerte repercusión en redes sociales y abrió cuestionamientos sobre los controles realizados junto a personal enviado por el Ministerio de Seguridad bonaerense durante los fines de semana.
- Las familias aseguran que este tipo de procedimientos “viene pasando hace tiempo”, pero que esta vez hubo fotos, certificados médicos y decisión de denunciar ante Fiscalía y organismos provinciales.
- Te contamos qué Leyes fueron incumplidas.


Las imágenes recorrieron Areco durante todo el sábado y estallaron en redes sociales: un adolescente con el rostro quemado por gas pimienta y otro con el labio inferior destrozado tras recibir un golpe en medio de un operativo policial nocturno.

El episodio ocurrió durante la madrugada del sábado en la zona de Alsina y Lavalle y ya generó fuertes cuestionamientos sobre la forma en que se vienen realizando los controles de motos en la ciudad, especialmente durante los fines de semana.
Según denunciaron las familias a esta productora, los menores circulaban en una moto luego de salir del río junto a otros amigos cuando fueron interceptados por efectivos policiales que estaban ocultos en la oscuridad, sin conos, sin balizas visibles y sin señalización preventiva.
Los policías salieron de sorpresa para detenerlos, los chicos tocaron otra moto que iba delante y cayeron al piso. Allí comenzó la escena más grave: uno de los adolescentes recibió una trompada en la cara y el otro fue rociado con gas pimienta directamente sobre el rostro, cuello y orejas.
El joven afectado por el gas debió ser trasladado de urgencia al hospital local, donde recibió medicación para evitar una reacción alérgica severa y asistencia por las quemaduras. El otro menor sufrió lesiones en la boca producto del golpe recibido durante el procedimiento.
Las familias sostienen además que los efectivos estaban armados con escopetas de postas de goma y describieron el operativo como una modalidad “de cacería”, similar a los despliegues antidisturbios que suelen verse en movilizaciones masivas en Capital Federal.
“Esto viene pasando hace tiempo”
Las declaraciones de ambas madres coinciden en algo que hoy empezó a escucharse con fuerza en distintos sectores de la ciudad: este tipo de operativos violentos contra jóvenes en moto no sería algo nuevo en Areco.
Según relataron, vecinos y otras familias comenzaron a contactarlas durante el día para contar situaciones similares ocurridas en distintos controles nocturnos, aunque nunca antes un caso había tomado semejante exposición pública. Esta vez hubo fotos, certificados médicos y testimonios directos de los padres.
Las familias también denunciaron que en la comisaría local no les quisieron tomar la denuncia contra los efectivos involucrados y que deberán avanzar directamente ante Fiscalía y organismos provinciales.
Qué leyes podrían haberse incumplido
El caso abre una discusión delicada porque los involucrados son menores de edad y porque, de confirmarse los hechos denunciados, podrían existir incumplimientos graves en materia de violencia institucional y procedimientos policiales.
Ley Nacional 26.061 – Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes
Esta ley obliga al Estado a proteger especialmente a menores frente a situaciones de violencia física o institucional. Cualquier intervención policial sobre adolescentes debe respetar criterios reforzados de cuidado, proporcionalidad y resguardo de integridad física.
Ley Provincial 13.482 – Policía de la Provincia de Buenos Aires
La norma regula el funcionamiento de la Policía Bonaerense y establece que el uso de la fuerza debe ser racional, proporcional y limitado únicamente a situaciones justificadas.
También prohíbe actuaciones arbitrarias o abusivas por parte del personal policial.
Si hubo golpes, uso indebido de gas pimienta o maniobras peligrosas sin amenaza concreta, podrían investigarse figuras como:
- abuso de autoridad
- lesiones
- incumplimiento de deberes de funcionario público
- violencia institucional
Ley Nacional de Tránsito 24.449
Los controles vehiculares deben realizarse bajo condiciones mínimas de seguridad y señalización.
Los relatos de las familias describen un operativo sin conos, sin iluminación preventiva y con efectivos ocultos en una zona oscura de la ciudad, algo que genera fuertes cuestionamientos sobre la legalidad y seguridad del procedimiento.
Porque una cosa es controlar motos y otra muy distinta es provocar maniobras de riesgo en plena vía pública.
¿Quiénes eran los policías?
Según explicaron las propias familias, en el operativo había efectivos locales junto a personal que llega a Areco durante los fines de semana para reforzar controles provinciales.
De acuerdo al relato de las madres, desde la comisaría les habrían informado que no se trataba del GAD sino de personal enviado desde áreas especiales de la Policía Bonaerense para operativos regionales.
Hasta el momento no hubo explicación oficial sobre qué fuerza participó específicamente del procedimiento ni bajo qué protocolo se desarrolló el operativo.
Un antecedente que todavía duele en la Provincia
El caso inevitablemente recuerda antecedentes graves ocurridos en la Provincia de Buenos Aires vinculados a controles vehiculares y violencia policial.
Uno de los más recordados ocurrió en Baradero en 2010, cuando Lucas Rotela, de 19 años, murió tras recibir disparos policiales luego de escapar de un control de tránsito en moto. El hecho provocó una enorme pueblada y quedó marcado como uno de los episodios más graves de violencia institucional asociados a operativos vehiculares en territorio bonaerense.
Por eso, lo ocurrido en Areco excede la discusión sobre motos, escapes o controles nocturnos.
La pregunta de fondo es otra: hasta dónde puede avanzar un operativo policial cuando quienes terminan golpeados y gaseados son menores de edad.
Porque controlar no es cazar.
Y porque cuando un procedimiento termina con chicos heridos, policías ocultos y familias denunciando violencia institucional, el debate deja de ser solamente vial.

