Sesión caliente en el Concejo: vecinos enojados, acusaciones cruzadas y Brastchi apuntó a la oposición: “Fue un show político” y defendió al intendente Ratto
La primera sesión fuerte del año en el Honorable Concejo Deliberante de San Antonio de Areco dejó expuestas las diferencias políticas dentro del cuerpo y el malestar de vecinos que se acercaron a reclamar por la obra del emprendimiento Areco Plaza, ubicado sobre la Ruta 8.

La presidenta del Concejo, Viviana Bratschi, aseguró que la sesión no fue complicada desde lo institucional, aunque reconoció que hubo preocupación de los vecinos por el avance del proyecto y por el tema del relleno del predio. Explicó que durante la media hora de exposición el bloque de Unión por la Patria planteó tres cuestionamientos: la no convocatoria a una sesión extraordinaria en febrero, la situación del relleno del terreno y la supuesta cesión de un lote por parte del intendente a la empresa desarrolladora.

Sobre el primer punto, Bratschi sostuvo que el pedido de sesión extraordinaria no cumplía con los requisitos formales establecidos por la Ley Orgánica de las Municipalidades y el reglamento interno del Concejo. Señaló que, si bien la nota estaba fechada el 4 de febrero, ingresó al Concejo el día 18 y además no incluía el proyecto correspondiente, lo que impedía convocar legalmente a la sesión.
Indicó que la normativa exige que toda convocatoria se haga sobre proyectos concretos -ya sea ordenanzas, resoluciones o comunicaciones- y que el bloque solicitante fue advertido de que debía completar la documentación. Según explicó, el escrito presentado posteriormente tampoco reunía las condiciones necesarias.

En ese marco, cuestionó la actitud del bloque opositor durante la sesión y sostuvo que se buscó instalar la idea de que se había negado el debate.
“Ayer lo que hicieron fue actuar para la tribuna delante de los vecinos diciendo que le habían pedido la sesión extraordinaria y que la presidenta no se la había dado. Mal pedida”.
El segundo eje del debate fue la denuncia de que el intendente había cedido un terreno a la empresa desarrolladora. Bratschi negó esa acusación y aseguró que se trató de la aplicación de la legislación vigente sobre excedentes de mensura.
“No regaló nada Ratto. Lo que hizo Ratto fue cumplir con la ley… cuando se configura un excedente, la ley dice que su dominio será transferido al propietario lindero a título gratuito. Es decir, se actuó dentro del marco legal”.
Explicó que el sector cuestionado corresponde a un excedente que no cumple con las dimensiones mínimas para constituir un lote independiente, por lo que la normativa establece que debe anexarse al terreno lindero, en este caso perteneciente al emprendimiento Areco Plaza.
El tercer tema que generó mayor preocupación fue el relleno del predio y el posible impacto en las inundaciones. La presidenta del Concejo indicó que el terreno está ubicado fuera del polígono de restricción hidráulica, por lo que el Código de Ordenamiento Territorial no fija límites estrictos para el movimiento de suelo. Sin embargo, aclaró que los responsables del proyecto decidieron aplicar el mismo criterio que rige dentro de la zona restringida, estableciendo un máximo de 20 centímetros sobre la cota correspondiente.
Según detalló, tras una inspección técnica se comprobó que el relleno superaba esa altura y por ese motivo la Secretaría de Planificación ordenó corregirlo.
Se realizó una nueva medición con profesionales y se constató que el nivel había sido ajustado conforme a lo permitido por el código, por lo que la situación quedó regularizada.
También se refirió a las críticas por el hecho de que la medición fuera realizada por profesionales vinculados a la obra, y defendió el procedimiento señalando que se trata de técnicos que responden con su matrícula profesional.
Durante la sesión, el bloque de Unión por la Patria impulsó además un pedido de interpelación al intendente Francisco Ratto, iniciativa que no fue acompañada por la mayoría del cuerpo.
Bratschi fue contundente al referirse a ese planteo.
“Fue un pedido para hacer show político. Si lo que queremos es ver la documentación y que todo esté bien, no necesitamos al intendente contando lo que se hizo; necesitamos ver los papeles”.
En cambio, sí se aprobó por unanimidad un pedido de informes al Departamento Ejecutivo, solicitando toda la documentación del proyecto, incluyendo estudio de impacto, antecedentes técnicos y actuaciones realizadas ante la Dirección de Hidráulica de la Provincia.
Se fijó como fecha límite el 15 de abril para que el Ejecutivo remita el informe completo al Concejo, donde será tratado en la próxima sesión ordinaria.
La presencia de vecinos marcó el clima de la noche. Según la presidenta del cuerpo, durante el desarrollo de la sesión se mantuvieron respetuosos, aunque al finalizar hubo reclamos y discusiones. Sin embargo, Brastchi relativizó el malestar y sostuvo que no se trató de un grupo numeroso.
Indicó que solo algunos vecinos se manifestaron molestos, principalmente porque esperaban que se aprobara la interpelación al intendente y no únicamente el pedido de informes, que fue lo que finalmente resolvió el Concejo.
La afirmación no pasó desapercibida, ya que dejó planteada una lectura política del conflicto: el reclamo existió, hubo vecinos presentes y cuestionamientos concretos, pero desde la conducción del cuerpo se interpretó como una reacción de minoría, en una sesión que mostró desde el inicio del año legislativo un clima tenso, diferencias marcadas entre los bloques y una discusión que, lejos de cerrarse, continuará cuando el Ejecutivo envíe la documentación solicitada.



