Un día de spa, un gesto de amor: el regalo de los Martinovic a los egresados de Villa Lía
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En un mundo que parece cada vez más individualista, hay gestos que devuelven la fe en la generosidad. En San Antonio de Areco, Armando Martinovic, propietario de Un Alto en la Huella-Hotel Spa & Wellness Resort, abrió las puertas de su establecimiento para regalarles a los egresados de la Escuela N°13 de Villa Lía un día completo de relax, juegos y sorpresas.

Ubicado en Camino Ricardo Güiraldes 465, frente al Parque Criollo, el hotel cambió por un día su rutina de turistas y visitantes: batas pequeñas colgando, risas que llenaban los pasillos, un variado y exquisito desayuno, música suave y una pileta que se convirtió en escenario de chapuzones y carcajadas.

Un gesto que nació del recuerdo
“Se me ocurrió hacer esto porque me remonté a nuestra época”, cuenta Armando Martinovic, dueño del hotel. “Nosotros teníamos muchas limitaciones, no conocíamos nada fuera del pueblo. Entonces pensé: qué lindo poder darle a los chicos algo que nosotros no tuvimos. Hay cosas que uno no sabe si la vida te va a permitir conocer, y si uno tiene la oportunidad de hacer un regalo como éste, bienvenido sea.”
La idea, que nació el año pasado, se convirtió en una tradición. “Mientras tenga el hotel y me dé el bolsillo, lo voy a seguir haciendo, dice Armando, porque lo hago con placer. Es dar un pedacito de todo lo que la vida le dio a uno.”
Un mimo inolvidable
Su hijo Matías Martinovic acompañó la jornada y organizó las actividades. “Estamos felices de recibirlos. La idea empezó el año pasado con mi papá y queremos mantenerla. Es un pequeño mimo para ellos, un regalito por haber terminado la primaria. Los chicos son súper respetuosos y la pasaron genial: desayuno, hidromasaje, sauna, masajes, pileta. Todo preparado para ellos.”

Para cuidar la seguridad durante las actividades en el agua, el hotel contrató a Jeremías Hurtado, profesor de Educación Física y guardavidas, quien se sumó a la jornada junto a la profe Vicky, también capacitada en esa tarea. “Queríamos que todo estuviera controlado. Es un día de disfrute y también de responsabilidad.”
Las voces de la escuela
Sofía Fanti, profesora de la Escuela N°13, cuenta que la emoción fue inmediata. “Llegamos y estaban impresionados con las instalaciones, con el desayuno. Es una oportunidad única para ellos. Armando se comunicó con la directora y nos dijo que mientras pueda, quiere hacer este regalo a los egresados del pueblo. Es hermoso ver cuando alguien de Villa Lía piensa en los chicos de Villa Lía.”
Irene La Palma, secretaria de la escuela, también lo agradece: “Súper felices. Es un descanso para ellos y también para nosotros. Muchos no habían salido nunca del pueblo. Esto es un mimo al alma.”
El reflejo de un buen gesto
En el hotel, el equipo también vivió la jornada con alegría. “Ver sus caras cuando vieron la pileta fue increíble -contó una de las encargadas del día spa- pero nosotros también recibimos algo: ellos nos dan vida.”
Un lujo, sí. Pero sobre todo, un gesto de humanidad que vale más que cualquier estrella.

