125 años educando generaciones: historia y presente del Instituto Santa María de la Asunción
El Instituto Santa María de la Asunción celebra 125 años de vida educativa en San Antonio de Areco, una trayectoria que lo convierte en una de las instituciones más antiguas y queridas de la comunidad. Fundado en 1901 por la Congregación de las Hermanas de la Misericordia, el colegio nació con la misión de brindar formación integral basada en valores cristianos, compromiso que se ha mantenido a lo largo de más de un siglo.

Desde sus comienzos, el Santa María fue creciendo junto al pueblo. Lo que empezó como una pequeña escuela impulsada por religiosas dedicadas a la enseñanza se transformó con el paso de los años en una institución educativa completa, con nivel inicial, primario, secundario y formación superior, siempre con una fuerte identidad vinculada a la educación católica y al servicio a la comunidad.

Uno de los hitos más importantes de su historia fue la creación del nivel terciario, iniciado en 1979 por iniciativa de las Hermanas de la Misericordia junto a docentes locales, con el objetivo de formar maestros y profesores para toda la región. Desde entonces, el instituto también se convirtió en un espacio clave para la formación docente, preparando a generaciones de educadores que luego trabajaron en Areco y en ciudades cercanas.

A lo largo de sus 125 años, miles de alumnos pasaron por sus aulas. Para muchas familias arequeras, el Santa María forma parte de su propia historia: abuelos, padres e hijos compartiendo la misma institución, en una continuidad que refleja el lugar que el colegio ocupa en la vida social y cultural del pueblo.

En la actualidad, el Instituto Santa María de la Asunción sigue siendo un referente educativo en San Antonio de Areco. Con propuestas que abarcan desde el jardín hasta el nivel superior, la institución combina tradición y renovación, manteniendo su identidad histórica pero adaptándose a los desafíos de la educación actual.
Celebrar 125 años no es sólo recordar el pasado, sino reconocer el trabajo de generaciones de docentes, religiosas, directivos, alumnos y familias que hicieron posible que el colegio siga creciendo. En una ciudad profundamente ligada a sus instituciones, el Santa María continúa siendo parte fundamental de la comunidad, formando personas y acompañando la vida de Areco desde hace más de un siglo.
