Una noche de Bares que le ganó a la lluvia y llenó de música al Club River

La noche cayó con un aire distinto en el Club River. No era una jornada más: había música en vivo, mesas ocupadas, gente de todas las edades y un clima que mezclaba expectativa con celebración. La primera “Noche de Bares” en esta esquina no sólo encendió luces y parlantes, sino también un sentido de pertenencia que se sintió en cada rincón.

Desde temprano, la incertidumbre acompañó la organización, pero no por cuestiones menores: la amenaza de lluvia puso en duda hasta último momento el formato del evento. La posibilidad de hacer todo bajo techo estaba sobre la mesa, pero finalmente la apuesta fue otra: salir, abrir el espacio y confiar en que el clima iba a acompañar. Y acompañó. El folclore marcó el pulso inicial, con parejas que no dudaron en salir a la pista, mientras que la cumbia -de ayer y de hoy- terminó de consolidar una propuesta que logró reunir generaciones distintas en un mismo festejo.

Sobre el escenario, la música fue protagonista durante toda la noche. Pasaron Alma Chango, el Dúo Fogoneros junto a Brenda Maidana, Oscar Ovando, Ahí Vamos y La Furia, en una grilla que combinó estilos y mantuvo siempre encendida la energía del público.

Facundo Cardozo, al frente de la consejería, vivió la jornada con la intensidad de quien encara algo nuevo. “Fue una noche hermosa y la gente acompañó… es muy, muy, muy zarpado”.

La clave estuvo en pensar una propuesta amplia, sin encasillarse. Música popular, variedad de estilos y un ambiente abierto hicieron que nadie se sintiera afuera. La pista se llenó, las mesas también, y el movimiento fue constante durante toda la noche.

Detrás de la barra y en la cantina, el trabajo fue colectivo. No solo el equipo habitual, sino también familiares, amigos y gente del club se sumaron para sostener el ritmo de la noche. Esa red, silenciosa pero fundamental, fue parte del éxito. Cardozo no dudó en remarcarlo: “Ayudó mucho la familia del Club River, mi familia, familia de mi novia, amigos… agradecido con ellos”.

También estuvo presente ese público fiel de todos los días: quienes se sientan en la esquina de siempre, los que pasan a saludar, los que acompañan en lo cotidiano. En esta ocasión, se quedaron hasta más tarde, disfrutando y siendo parte de algo distinto, pero profundamente propio.

Con el objetivo cumplido, la sensación que quedó fue la de haber dado un primer paso importante. No solo como evento, sino como idea de comunidad. La noche no fue solo música: fue encuentro, identidad y una invitación abierta.

“Para mí ya está, llegamos al objetivo”, resumió Cardozo, aunque inmediatamente dejó entrever que esto recién empieza. La intención es que haya una próxima edición, que la experiencia se repita y crezca.

Mientras tanto, el espacio sigue activo todos los días, con horarios amplios y propuestas gastronómicas que buscan consolidarse. La invitación es clara: acercarse, conocer y disfrutar. Porque, como él mismo lo dijo, “los invitamos… tenemos muy buenos platos para ofrecerles y un ambiente lindo que es agradable”. Pueden ingresar al IG: Buffet Plaza Belgrano. 

Así, entre música, trabajo compartido y una respuesta que superó expectativas -y hasta esquivó la lluvia-, la noche de bares dejó algo más que buenos recuerdos: dejó la certeza de que el club siempre es un gran punto de encuentro.

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