“Una llave es una llave”: una visita que reivindicó el placer de volver a los libros
La excusa fue la presentación de Una llave es una llave, el libro álbum creado por la escritora Mariana Lloberas y el ilustrador Pablo Vaccarezza. Pero aquella visita a la Biblioteca Popular Manuel Belgrano terminó abriendo una conversación mucho más amplia: qué lugar conservan los libros, la lectura y las bibliotecas en una época atravesada por las pantallas y la velocidad de las imágenes.
Antes de hablar de su obra, los autores quedaron sorprendidos por algo que quizás quienes vivimos en Areco vemos con demasiada naturalidad: el movimiento de la biblioteca.
“Vimos llegar mamás con chicos chiquitos que buscaban libros infantiles, vimos llegar gente grande que se ve que estaba haciendo algún tipo de investigación”, contó Lloberas.
Y dejó una frase sencilla que resume buena parte de aquella visita: “La tecnología no es mala, pero también hay que luchar con agarrar los libros. Los libros no muerden”.
Vaccarezza también puso el acento en el valor de esos lugares: “Hay que defender estos espacios tan importantes”, señaló al recorrer una biblioteca que, además de libros, conserva obras de arte y buena parte de la memoria cultural de Areco.
Cuando una imagen también cuenta
Una llave es una llave es un libro álbum, un formato en el que texto e ilustración no funcionan por separado: dialogan y construyen juntos la historia.
“Este libro lo que propone es una conversación entre la imagen y el texto”, explicó Vaccarezza.
Para Lloberas, esa relación tiene además mucho que ver con la manera en que los chicos se acercan inicialmente a la escritura: primero aparece muchas veces un dibujo y después las palabras que intentan contar qué hay allí.
La presentación pasó, pero dejó una imagen que merece quedarse: una biblioteca con chicos buscando cuentos, adultos investigando y dos visitantes sorprendidos porque aquel hábito que creían perdido todavía sigue vivo en Areco.










