Campeones provinciales sin infraestructura: un subsidio de la Provincia alivió los gastos del equipo
Mientras continúa el reclamo histórico por una cancha de arena en San Antonio Areco y se confirmó que el cierre del circuito provincial de beach vóley disputarse como local en San Andrés de Giles, el equipo que dirige la entrenadora Rocío Milicich recibió una ayuda económica clave para poder afrontar los gastos de competencia.
El aporte fue gestionado por Juan Riera, director provincial de Hospitales bonaerenses, junto a Silvia Cupeiro, representante del Consejo Escolar, y permitirá afrontar parte de los costos de traslado a los torneos provinciales.
La entrenadora destacó que, si bien se trata de un aporte mínimo, representa un alivio importante para las familias, que hasta ahora venían sosteniendo absolutamente todos los gastos del proyecto deportivo.
Este acompañamiento llega en un contexto donde, pese a los reiterados pedidos por un espacio adecuado para entrenar en Areco, no hubo respuestas concretas por parte del Ejecutivo local, lo que incluso obligó al equipo a fijar como sede del cierre del campeonato una ciudad vecina.
Milicich remarcó que el reclamo por una cancha de beach vóley no es nuevo, sino que lleva años, desde que comenzó a desarrollarse el deporte en la ciudad, siempre con el compromiso de los chicos y el acompañamiento de las familias.
A lo largo de este tiempo, el grupo pudo entrenar en distintos espacios gracias a gestiones propias, como el predio del Club El Frontón en Giles y las instalaciones del Club River de Areco a quienes están sumamente agradecidos.
Pero la última inundación terminó de arrastrar la poca arena que quedaba en el predio mencionado, lo que profundizó las dificultades para poder entrenar como exige la disciplina.
En paralelo a estas complicaciones, los resultados deportivos siguen siendo destacados. Areco viene de consagrarse campeón provincial en una de las etapas del circuito de menores, con podios constantes tanto en la rama masculina como femenina.
El esfuerzo para competir es enorme. En la última fecha disputada en Mar del Plata, por ejemplo, el equipo viajó de madrugada, jugó todos los partidos en un solo día para evitar gastos de alojamiento y regresó esa misma noche, un sacrificio que resalta aún más el mérito deportivo.
En este escenario, el subsidio gestionado por Riera y Cupeiro aparece como una de las pocas respuestas concretas para acompañar a los chicos, al menos en lo que respecta a los traslados.
Desde el cuerpo técnico remarcaron que el pedido por una cancha propia sigue en pie y que no se trata de una cuestión política, sino de una necesidad deportiva y social para que el beach vóley pueda seguir creciendo en Areco.
Mientras tanto, son las familias, junto a colaboraciones puntuales como este subsidio, quienes continúan sosteniendo un proyecto que ya demostró resultados a nivel provincial, pero que aún espera una solución estructural en su propia ciudad.
