Caída histórica de la vacunación refuerza el rechazo al acto antivacunas convocado por la diputada Marilú Quiróz

Tiempo estimado de lectura 3 min

La diputada nacional Marilú Quiróz, representante del PRO por la provincia de Buenos Aires, organizó para el 27 de noviembre en un salón del Congreso de la Nación una jornada titulada ¿Qué contienen realmente las vacunas COVID-19?”. Presentado como un “encuentro informativo”, el evento propone revisar la composición y supuestos efectos adversos de las vacunas contra el COVID-19, en una línea de argumentación cercana a las corrientes antivacunas globales. La convocatoria despertó un rechazo inmediato en el sistema de salud pública: diversas entidades médicas advirtieron que habilitar desde el Congreso espacios que cuestionan la evidencia científica resulta especialmente peligroso en un país donde las tasas de vacunación atraviesan su peor derrumbe histórico, tanto a nivel nacional como en la provincia de Buenos Aires.

Un país con inmunidad colectiva en retroceso

Según datos recientes publicados por la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y replicados por medios provinciales, las coberturas del Calendario Nacional de Vacunación cayeron a niveles alarmantes. Vacunas esenciales como la triple viral (sarampión, paperas y rubéola) pasaron de rondar el 90 % entre 2015 y 2019 a apenas 46 % en 2024. La vacuna contra la poliomielitis se redujo del 88 % al 47 %, y la triple bacteriana (difteria, tétanos y tos convulsa) exhibe una caída similar.
Estas cifras están muy lejos del 95 % recomendado para garantizar inmunidad colectiva en la población infantil, un umbral indispensable para evitar la reaparición de enfermedades que estaban controladas o erradicadas.

En la provincia de Buenos Aires, medios bonaerenses como El Día alertaron que los refuerzos en niños de 5–6 años y adolescentes no superan el 55 % de cobertura, con distritos que apenas alcanzan el 40 %. La vacuna contra el VPH en adolescentes, clave para prevenir el cáncer de cuello uterino, también muestra un desplome sostenido.

Para especialistas en salud pública, este derrumbe implica un escenario de “fragilidad inmunológica colectiva” que abre la puerta a brotes de enfermedades prevenibles. De hecho, en el último año se registraron casos de sarampión, coqueluche y polio, patologías que habían dejado de circular de manera sostenida.

Reclamos al Congreso y advertencia por la difusión de mensajes pseudocientíficos

Frente a este panorama, organizaciones médicas de todo el país rechazaron la iniciativa de Quiróz. El Colegio de Médicos, a través de una carta dirigida al ministro de Salud, Mario Lugones, calificó la jornada como “tendenciosa e inequitativa”, con capacidad para reproducir “conceptos falsos” que socavan la confianza en las políticas de inmunización.

Su presidente, Rubén Tucci, señaló que la difusión de mensajes antivacunas representa un “enorme peligro social” en un momento donde vuelven a registrarse brotes de enfermedades que estaban bajo control. “Este tipo de discursos puede provocar reticencia a vacunarse y generar dudas respecto al valor de las vacunas”, advirtió.

En paralelo, sociedades de Infectología, Pediatría, Microbiología, Medicina y Virología elevaron un reclamo propio ante autoridades de la Cámara de Diputados. Coincidieron en que habilitar actividades que cuestionan la evidencia científica “puede profundizar la caída de las coberturas y agravar un escenario epidemiológico frágil”. También denunciaron que la propuesta “promueve interpretaciones que no reflejan la evidencia disponible” y contradice el compromiso histórico del país con la salud pública.

El incumplimiento del marco legal de vacunación

Desde la Sociedad Argentina de Pediatría, la prosecretaria del Comité de Infectología, Alejandra Gaiano, alertó que la diputada Quiróz “no cumple con la Ley de Vacunación Gratuita y Obligatoria”, normativa que reconoce a la inmunización como una política de Estado. Afirmó que promover actividades que desacreditan las vacunas socava el rol central que estas cumplen en la prevención de enfermedades graves.

Las advertencias técnicas del Colegio de Médicos

El Colegio de Médicos acompañó sus declaraciones con un informe técnico que advierte sobre los impactos sanitarios y sociales de debilitar los programas de vacunación. Entre los riesgos inmediatos menciona la reaparición de poliomielitis, difteria y rubéola, así como un aumento de internaciones en bebés, personas inmunocomprometidas y grupos que no desarrollan respuestas inmunes robustas.

El documento también proyecta consecuencias económicas y sociales, como cierres de escuelas, restricciones a la movilidad, caída del turismo y mayores gastos estatales destinados a contener enfermedades que hoy se previenen de forma segura y gratuita.

Un llamado urgente a reforzar la vacunación

En medio del debate, las entidades médicas reiteraron su pedido para que el Congreso no legitime actividades que habilitan discursos negacionistas. El riesgo, insistieron, no se limita a la simbolización política: un mensaje antivacunas amplificado desde el Poder Legislativo puede profundizar todavía más la caída de las coberturas y poner en riesgo a toda la población.

Con un sistema de inmunización debilitado y una caída histórica en las tasas de vacunación, la preocupación central de los profesionales de la salud es clara: Argentina no puede permitirse agravar su fragilidad epidemiológica. En este escenario, el acto impulsado por Quiróz no solo resulta inoportuno, sino que puede tener impactos directos en la salud pública de la provincia de Buenos Aires y de todo el país.

Nota Anterior

La UNSAdA celebró sus 10 años con la entrega de 52 diplomas

Siguiente Nota

Luis Casas completó los 130K de Bariloche y suma puntos para llegar a la UTMB en Francia