Belén Pérez: “Estamos en un proceso de transición con respecto a la inclusión”
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La Semana de la Inclusión se llevó a cabo en San Antonio de Areco impulsada por el Profesorado de Educación Especial del Instituto de Formación Docente y Técnica N° 139 (Anexo Areco).
A lo largo de varios días, la comunidad educativa desarrolló actividades abiertas para poner en agenda el derecho a la inclusión, reflexionar colectivamente y fortalecer los lazos con el territorio.
Actividades en espacios emblemáticos
Las propuestas se realizaron en distintos puntos de la ciudad.
En el Prado Español tuvo lugar una jornada de Juegos Inclusivos, con feria, lecturas y actividades diseñadas para que personas de todas las edades pudieran participar.
En la Escuela Primaria N° 4 se llevó adelante una ronda de lecturas inclusivas, un espacio abierto a la diversidad donde se compartieron fragmentos breves, frases o simplemente se escuchó.
Un cambio de paradigma
La Semana de la Inclusión está profundamente vinculada con la discapacidad, aunque no se limita a ese enfoque. Surgió en el marco de la Educación Especial y de políticas educativas que promueven la inclusión en todos los ámbitos: escolar, laboral, social y cultural.
Belén Pérez, docente de Educación Especial, explicó:
“Estamos en un proceso de transición con respecto a la inclusión. Antiguamente, en los años 90, se hablaba de integración, cuando los chicos empezaban a ir a hacer cuentas con la maestra integradora. Hoy decimos inclusión porque hablamos de diversidad. Somos todas personas con derechos”.
La docente señaló que este cambio implica una mirada más amplia:
“Antes, el chico se incorporaba a un ámbito nuevo y estaba ahí, pero no completamente integrado. Hoy hablamos de inclusión porque la persona con discapacidad es un sujeto más con derechos, y el entorno es el que puede resultar discapacitante”.
Revisar prácticas y eliminar barreras
Durante la semana se trabajó sobre las barreras físicas, actitudinales, comunicacionales e institucionales que muchas veces impiden la plena participación.
Superarlas -destacó Pérez- implica modificar prácticas y vínculos sociales.
“Las sociedades se transforman y eso impacta en la escuela. Uno revisa cotidianamente sus prácticas para ver qué puede mejorar”, expresó.
La lengua de señas como herramienta clave
Pérez también resaltó el rol de la Lengua de Señas Argentina (LSA) como herramienta de accesibilidad:
“La lengua de señas es el idioma nativo de las personas sordas. Así como para nosotros es el español, para ellos es la LSA. En algunos casos, es la manera en que adquieren los aprendizajes”.
Además de su rol docente, Pérez incorpora la lengua de señas en su práctica diaria para acompañar a alumnos con discapacidad auditiva, garantizando así que puedan acceder a los contenidos escolares en su idioma nativo.
Su trabajo refleja el espíritu de la Semana de la Inclusión: construir entornos que se adaptan a las personas y no al revés, derribando barreras y promoviendo una verdadera participación en igualdad de condiciones.
