Fertilización agrícola: la importancia de devolverle al suelo los nutrientes que pierde

Imagen pagina oficial de YAM-Yeso Agrícola Malargüe 

Nicolás Saraví, de Yesos YAM, explicó cómo los fertilizantes minerales contribuyen a la nutrición de los cultivos y a la recuperación de los suelos agrícolas. La empresa, con presencia comercial en San Antonio de Areco, trabaja con minerales destinados a distintas necesidades de la producción.

La necesidad de reponer los nutrientes que se extraen del suelo con cada cosecha fue uno de los principales temas abordados por Nicolás Saraví, de Yesos YAM, durante una entrevista en el programa Tiempo de Campo.

La firma, vinculada comercialmente con San Antonio de Areco, comenzó a desarrollar su actividad en el segmento del yeso agrícola alrededor de 2002 y 2003, a partir de una explotación minera familiar en Malargüe, Mendoza. Con el tiempo incorporó otros productos, como dolomita, caliza y roca fosfórica, destinados a distintas necesidades de los suelos y cultivos.

Saraví explicó que el yeso agrícola, químicamente conocido como sulfato de calcio, aporta dos nutrientes esenciales: azufre y calcio. Históricamente utilizado para corregir suelos sódicos, su empleo como fertilizante cobró importancia a medida que el aumento de los rendimientos agrícolas generó una mayor extracción de nutrientes.

En ese sentido, advirtió sobre las consecuencias de una fertilización insuficiente y destacó la necesidad de avanzar hacia una producción que contemple la reposición de los elementos que cada cultivo consume.

También señaló que el yeso representa una alternativa económicamente accesible dentro de los fertilizantes minerales. Puede aplicarse antes de la siembra, durante el barbecho o en determinadas etapas del cultivo, según las condiciones de producción.

Otra de sus características es su disolución gradual, que permite una liberación progresiva de nutrientes y, según explicó, reduce el riesgo de pérdidas de azufre por lavado frente a situaciones de lluvias abundantes.

Saraví también abordó la relación entre la nutrición del suelo y la calidad de los granos, particularmente en el cultivo de trigo, donde el azufre interviene en la formación de proteínas.

La conversación dejó planteada una cuestión central para la agricultura: no alcanza con obtener buenos rendimientos si no se contempla la recuperación de la fertilidad del suelo a largo plazo.

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