Era su homenaje, pero Luis García eligió acordarse de los demás
La Liga Deportiva de San Antonio de Areco homenajeó este domingo a Luis García, kinesiólogo de la Selección Argentina y vecino de la ciudad. El Torneo Clausura 2026 lleva su nombre y el Concejo Deliberante sumó un reconocimiento a su trayectoria. Pero cuando llegó su turno de hablar, García eligió poner el foco en quienes atraviesan momentos difíciles.
Este domingo 13 de septiembre, en el estadio Enrique Fitte, el fútbol de Areco tuvo una jornada especial. En el comienzo del Torneo Clausura 2026, la Liga Deportiva realizó un homenaje a Luis García, cuyo nombre fue impuesto oficialmente al campeonato.
El presidente de la Liga, Matías Magdalena, abrió el acto, del que también participaron autoridades, representantes de los clubes, familiares y amigos. La presidenta del Concejo Deliberante, Viviana Bratschi, tomó la palabra durante la ceremonia.
El Concejo sumó su propio reconocimiento al declararlo Personalidad Destacada del Deporte, la Salud y la Ciencia Aplicada al Deporte y disponer la colocación de una placa en el estadio Enrique Fitte con la leyenda “Orgullo Arequero”.
La dimensión de su carrera explica buena parte de esos reconocimientos. García comenzó profesionalmente en San Antonio de Areco y acompañó a clubes de la Liga local antes de llegar al fútbol profesional, primero en Racing y luego en Boca Juniors. Desde 2006 integra de manera ininterrumpida el cuerpo médico de la Selección Argentina y participó de cinco Mundiales, cinco Copas América y una Finalissima.
Durante el acto también llegaron mensajes de colegas, futbolistas, amigos y familiares. Entre ellos hubo nombres ligados al fútbol argentino y a la Selección como Cristian “Cuti” Romero, Walter Samuel, Roberto Ayala y Gabriel Milito, además de profesionales que compartieron distintos momentos de su carrera.
Cuando finalmente tomó el micrófono, García volvió al principio.
Recordó sus primeros pasos en el fútbol de Areco, alrededor de 1990, y definió su recorrido como “un gran viaje circular”: comenzó acá, aquella experiencia le abrió camino y, muchos años después, regresaba al mismo fútbol que lo había visto empezar para recibir un homenaje.
“No sería nada si no fuese por mi pueblo y por todos ustedes”, expresó.
Cuando podía hablar de él, habló de otros
Pero antes de terminar, García decidió utilizar el micrófono para referirse a una preocupación que atraviesa hoy a Areco y la región: la falta de empleo y la situación de trabajadores afectados por la crisis, con realidades cercanas como la de Granja Tres Arroyos y los puestos perdidos con el cierre de los peajes, en un contexto en el que distintas empresas reducen su actividad o directamente cierran.
En medio de su propio reconocimiento, explicó por qué sentía que debía mencionarlo: “Me toca a mí hoy estar acá y poder decirlo, y eso también hay que aprovecharlo. No sería yo si no lo dijera”.
Podía limitarse a agradecer los reconocimientos, los mensajes y el cariño recibido. Sin embargo, en el día en que todos hablaban de él, García eligió aprovechar ese lugar para recordar también a quienes están perdiendo su trabajo o viven con la incertidumbre de perderlo.
La jornada terminó con el descubrimiento de la placa y García fue invitado a dar el puntapié inicial del Torneo Clausura que desde ahora lleva su nombre.
Después de una carrera que comenzó en el fútbol de Areco y lo llevó hasta la Selección Argentina, volvió al lugar donde había empezado para recibir el reconocimiento de su pueblo.
Y cuando todas las miradas estaban puestas sobre él, eligió mirar a los demás.






