Ellas también estuvieron en Malvinas: las mujeres que pusieron el cuerpo en la guerra
Durante décadas, cuando se habló de Malvinas, casi siempre se habló de “los veteranos”, “los soldados”, “los combatientes”. Pero también hubo mujeres en la guerra. Silvia Barrera y Liliana Colino estuvieron en San Antonio de Areco y contaron dos historias extraordinarias y diferentes de aquel 1982.
Durante décadas, cuando se habló de Malvinas, casi siempre se habló de los veteranos, los soldados, los combatientes. De los jóvenes que estuvieron en las trincheras, de quienes murieron y de quienes regresaron.
Pero también hubo mujeres en la guerra.
Fueron enfermeras, instrumentadoras quirúrgicas, técnicas y profesionales de la salud que atendieron heridos, participaron de evacuaciones y cumplieron distintas tareas durante el conflicto.
Dos de ellas, Silvia Barrera y María Liliana Colino, estuvieron en San Antonio de Areco. Sus historias son extraordinarias y, al mismo tiempo, muy diferentes.
Durante la jornada brindaron charlas por la mañana y por la tarde ante estudiantes de escuelas secundarias de todo el distrito. Cerca de 500 alumnos y alumnas tuvieron la posibilidad de escuchar en primera persona cómo fue la participación de las mujeres en la Guerra de Malvinas y conocer experiencias que difícilmente aparezcan con el mismo detalle en los libros.
“Pidieron diez y solamente nos ofrecimos seis”
Silvia Barrera tenía 23 años en 1982. Era instrumentadora quirúrgica y trabajaba como personal civil en el Hospital Militar Central. No tenía instrucción militar.
Según relató ante los estudiantes, cuando comenzaron a llegar los heridos se hizo evidente una necesidad que no había sido contemplada: hacían falta instrumentadoras quirúrgicas.
“Pidieron diez instrumentadoras y solamente nos ofrecimos seis.”
Fueron Norma Etel Navarro, María Marta Leme, Silvia Barrera, María Cecilia Ricchieri, Susana Maza y María Angélica Sendes. Cinco pertenecían al Hospital Militar Central y Sendes se incorporó desde Campo de Mayo.
Las seis se ofrecieron como voluntarias. Y partieron.
Barrera recordó una escena que permite dimensionar las condiciones en las que viajaron: no había indumentaria femenina preparada para ellas.
“Salimos con ropa de verano. Las camisas nos quedaban con las mangas muy largas, por eso estábamos con las mangas remangadas. Llegamos a Río Gallegos con cuatro grados bajo cero.”
Era junio, pleno invierno. Recién allí recibieron camperas, guantes y bufandas. El resto de la ropa y el calzado eran de hombre y les quedaban grandes.
Las seis instrumentadoras prestaron servicio en el ARA Almirante Irízar, convertido en buque hospital durante el conflicto, donde participaron de la atención de los heridos.
Liliana Colino: otra historia de Malvinas
El recorrido de María Liliana Colino fue diferente.
Tenía 26 años, era enfermera de la Fuerza Aérea y participó de las evacuaciones aeromédicas realizadas a bordo de aviones Hércules C-130, que ingresaban a la zona de operaciones para retirar heridos.
En una de aquellas misiones llegó hasta Puerto Argentino. Colino es reconocida oficialmente como la única mujer militar argentina que pisó las Islas Malvinas durante la guerra.
Su tarea estuvo vinculada a la asistencia y evacuación de los soldados heridos.
Dos mujeres, dos recorridos distintos y una misma guerra vivida desde lugares que todavía son mucho menos conocidos.
Los otros nombres de Malvinas
Barrera y Colino no fueron las únicas.
Hubo otras mujeres que cumplieron funciones en buques, bases, hospitales y distintos dispositivos sanitarios y militares. Enfermeras, instrumentadoras y personal especializado formaron parte del enorme operativo desplegado durante aquellos días.
Contar sus historias no le quita una sola línea a la historia de los soldados que combatieron. La completa.
Permite entender que mientras algunos peleaban en las trincheras, había también quienes recibían a los heridos, preparaban un quirófano, instrumentaban una operación o subían a un avión para ir a buscarlos.
Y permite, sobre todo, ponerles nombre y voz.
Malvinas, en primera persona
La visita de Barrera y Colino continuó por la noche en el Concejo Deliberante de San Antonio de Areco, donde brindaron la charla “Malvinas en primera persona: testimonio, honor y memoria de veteranas de guerra”, en la Sala 2 de Abril, Héroes de Malvinas.
Después de una jornada atravesada por el encuentro con cientos de adolescentes, fue otra oportunidad para escuchar a quienes pueden contar aquella historia porque estuvieron allí.
Porque Malvinas tiene las historias que conocemos desde hace décadas: las de quienes combatieron, las de quienes murieron y las de quienes regresaron.
Pero también tiene otras que todavía necesitamos conocer mejor. Entre ellas, las de las mujeres que estuvieron en la guerra, atendieron a los heridos, se ofrecieron como voluntarias y también pusieron el cuerpo en aquel 1982.









